Les situamos. Unics Kazan-Brose Baskets. Los visitantes ganaban de 12, dominando el partido. Con seguridad. Hasta el último cuarto. Ahí es donde los alemanes no controlan su juego y ese carácter competitivo es superado por sus rivales. Ayer pasó y se debió al gran partido de Langford con 27 puntos. Trinchieri, entrenador del conjunto alemán, le elogió y dejó una rueda de prensa muy curiosa:

“Felicitaciones a Unics. Ellos fueron capaces de ganar el partido al final. Hemos jugado mal todo el partido, pero jugando mal, estábamos 12 arriba. Nuestro ataque fue horrible. Hemos jugado sin concentración, no fuimos inteligentes en los momentos importantes y no estuvimos en los momentos clave del juego. Melli no se sentía bien e hizo un gran esfuerzo, pero tal vez él no estaba bien físicamente. De todos modos, fue un muy, muy, muy mal partido pero podríamos haber ganado incluso jugando mal”.

Y ahora viene la frase curiosa…

“Hay muchos equipos que no pueden parar a Langford porque él es, en este momento, el mejor o uno de los dos mejores bases de Europa. Si juntas a de Colo, Teodosic, Spanoulis y Langford, se puede jugar con cuatro jugadores; el quinto no importa, podemos poner a Sergio Llull…¡y obtener 25 puntos de todos ellos! Los jugadores son como las buenas botellas de vino: Andrew Goudelock era un excelente vino joven y Langford es como un Barolo (un buen vino italiano). Ha estado 11 años en Europa y ha llegado a ser tan maduro y paciente, lo cual es muy importante para un anotador. Lo vi por primera vez en Europa cuando jugaba conmigo como novato en el 2005. Ahora tiene una gran mochila de experiencia y juega como quiere. Hizo tiros con los jugadores encima de él y nosotros perdimos con tiros abiertos, lo cual es la gran diferencia en este partido”.

Trinchieri, un genio: