El baloncesto sigue en marcha en la burbuja estadounidense. Según lo previsto, los partidos se extenderán hasta la segunda semana de octubre, momento en el que comenzará la postemporada… o no. Las últimas informaciones apuntan a que se podría retrasar la apertura del mercado e incluso el draft hasta noviembre o diciembre, y el comienzo de la siguiente temporada a enero o febrero de 2021. Un desbarajuste total con respecto al mercado europeo. 

¿Qué sucede si un jugador europeo quiere dar el salto a Estados Unidos?

Aquí la pretemporada está en marcha ya para muchos equipos, después de que el mercado europeo continuara desarrollándose durante el verano. Hasta ahora coincidía con el estadounidense, así que no había problema: el jugador que quería probar suerte en Estados Unidos firmaba su contrato en julio.

Pero si el mercado allí no va a abrirse hasta octubre, o noviembre, o diciembre este año y a partir del siguiente temporada seguramente hasta septiembre, como pronto, eso obligará a dichos jugadores a, o bien esperar hasta ese momento sin contrato en Europa, a la espera de conseguir un acuerdo en Estados Unidos (o de que la franquicia que le haya prometido un contrato cumpla su palabra), o bien a romper su contrato con el club europeo en septiembre u octubre, dejando a dicho equipo en una pésima situación para sustituirle (teniendo en cuenta que serán jugadores de nivel quienes lo hagan). En Estados Unidos técnicamente no se puede negociar con jugadores hasta la apertura del mercado, aunque sabemos que las franquicias dejan claro su interés a los jugadores a través de charlas «informales» con los agentes.

Es lo que estamos viendo con el caso de Facu Campazzo. El argentino parece que ha tomado la decisión de marcharse a Estados Unidos, pero no puede negociar ni llegar oficialmente a ningún acuerdo con las franquicias de allí hasta que se abra el mercado. Eso será como pronto en octubre, y quizás en noviembre o diciembre. Se queda así en una especie de limbo, en el que no se incorpora al Real Madrid, pero tampoco puede marcharse y tener una seguridad económica firmada para pagar su cláusula. Si finalmente acuerda el pago de la cláusula antes de tener un nuevo contrato acordado, sería arriesgándose a que luego el mercado estadounidense no le de lo que él espera.

¿Qué pasará con el Draft? Ya lo sabemos. Fechas y toda la información que necesitas saber

Lo mismo sucede con los europeos que se presenten al draft.

Pongamos el caso de Leandro Bolmaro, por ejemplo. En principio el draft se celebrará el 15 de octubre, si es que no se retrasa también, cuando la temporada del FC Barcelona esté ya en marcha, probablemente. ¿Romperá entonces su contrato en ese momento? En el caso de Bolmaro tiene bastante asegurado ser elegido por alguna franquicia, así que podría haberlo hecho antes con alguna garantía, pero la situación es complicada y en parte por ello llegó a un acuerdo de renovación con el club blaugrana. Y, a partir del año que viene, sucedería lo mismo pero con el draft en septiembre, en vez de en octubre.

¿Qué sucede si un equipo europeo quiere reforzarse con un jugador que se encuentra en la liga estadounidense?

Esta situación puede ser algo más sencilla, pero en ningún caso está libre de obstáculos. Los contratos en Estados Unidos están vigentes hasta que se abre el mercado. Eso será octubre o noviembre este año y podría ser hasta septiembre u octubre a partir de la temporada que viene. Como pasa en el caso de los jugadores europeos, los clubes dejarán claro su interés a los agentes previamente, pero hasta la apertura del mercado en Estados Unidos no podrían cerrar la contratación. Cabe la posibilidad de que se produzca un segundo mercado europeo en ese mes con jugadores procedentes de Estados Unidos. Y esos jugadores quizás soliciten incorporarse más tarde, dependiendo de lo lejos que hayan llegado con sus franquicias en esa temporada.

Lo importante para las franquicias y la liga era reanudar la temporada, y que las siguientes campañas varíen sus fechas es un efecto secundario. Veremos en el futuro si ese efecto es permanente, pero uno de los resultados es la ruptura de la armonía con los Juegos Olímpicos y entre el mercado estadounidense y el mercado europeo.