Ha pasado en Rusia. El Tula Arsenal y el Stavropol Dynamo disputaban un encuentro de la Superliga 2 que entraba en su recta final con claro dominio del equipo local (82-56). Restaban algo más de 7 minutos de partido y el encuentro… se convirtió en un circo. Especialmente en los últimos 3 minutos de juego.

Ninguno de los dos equipos quería jugar al baloncesto. Esos últimos 3 minutos se convirtieron en un espectáculo dantesco en el que los jugadores se pasaban el balón de un lado a otro de la pista, cometían pérdidas de 24 segundos sin intentar lanzar a canasta, fallaban los tiros libres de forma premeditada y apenas buscaban el aro rival. La única canasta en ese espacio de tiempo fue un triple a tablero de los visitantes.

El vídeo, aunque esté a cámara rápida, es indescriptible:

¿Qué hay detrás de todo eso? Las apuestas deportivas. El equipo local, el Tula Arsenal, no anotó ni un solo punto en los últimos 7 minutos y ha sido expulsado de la competición según se informa en la web sports.ru. El equipo ya había sido advertido en la 17/18 por un escenario antideportivo ya que terminó jugando un partido con solo un jugador tras la expulsión y/o eliminación del resto de sus jugadores (el partido se dio por finalizado con tiempo todavía en el reloj).

El club, lejos de aceptar su culpa, ha cargado contra su rival, que también está bajo investigación y ha recordado la sanción de la 17/18 diciendo que «uno de los árbitros de ese partido fue apartado de la competición por sospechas de que pitó en estado de embriaguez«.