La historia de Jamar Akoh podría ser la de cualquier otro jugador que concluye su ciclo en la NCAA. Este ala-pívot nigeriano formado en las universidades de Cal State Fullerton y Montana jugó en la 18/19 su última temporada en la NCAA promediando 15.4 puntos y 8.3 rebotes lo que llamó la atención de algunos equipos en Europa.

Uno de ellos fue el Chorale Roanne Basket, recién ascendido de la segunda división francesa y que le anunció como uno de sus nuevos jugadores interiores. Así le anunciaba el equipo francés:

Fíjense en el dato de la altura: 2.03. ¿Algo bajo para ser un pívot? Puede ser… pero el Roanne Basket iba a descubrir que esa cifra era todavía más baja. 6 centímetros para ser exactos.

Al pasar el reconocimiento médico se descubrió que Jamar Akoh medía en realidad 1.97, una altura que en el club francés consideran insuficiente para jugar en la primera división según publica Le Progres. Esa “prueba no concluyente” como anuncia el comunicado del Roanne implica una rotura del contrato que ya le ha encontrado un sustituto (Johndre Jefferson, 2.08).