Scottie Pippen colgó las botas en 2004 a los 39 años. Después de una legendaria carrera en Estados Unidos, parecía que ya había dado todo lo que tenía al baloncesto pero pocos años después le volvió a picar el gusanillo: Pippen quería volver. Se estuvo entrenando durante varios meses con diversos jugadores pero el máximo nivel no terminó de llamar a su puerta. Él decidió tomar otro camino.

En enero de 2008, Pippen se marchó a Europa a jugar tres encuentros en dos países diferentes. Los destinos serían Finlandia con el Torpan Pojat y Suecia con el Sundsvall Dragons. Unos encuentros en los que levantó gran expectación y en los que rindió a muy buen nivel.

En su encuentro en Suecia, el del vídeo que puedes ver a continuación, anotó 21 puntos y atrapó 11 rebotes: