No se suele ver habitualmente. Ha pasado en la NCAA, en el duelo entre BYU y Gonzaga. Un partido igualado que se resolvió de una forma peculiar, con dos tapones en el último minuto, en las dos jugadas decisivas.

Los firmó BYU, que se acabó llevando la victoria ante la Gonzaga de Domas Sabonis.

Y lo más sorprendente: los dos tapones los colocó el mismo jugador, Nate Austin. El segundo de ellos a Kyle Wiltjer, hijo del mítico Greg Wiltjer. Block Party.

El primer tapón


El segundo tapón