Estados Unidos. High School. Burrillville contra Chariho. En juego el campeonato estatal de su división. Los primeros anotan en los últimos segundos una canasta que les coloca como ganadores del partido a falta de unos segundos. El balón es para su rival que lo pierde y un jugador de Burrillville lanza el balón para arriba, tras lo cual todos celebran el triunfo.

Hasta ahí, todo correcto. Todo correcto… si no fuera porque el rival coge el balón y pide tiempo muerto. Aún queda algo de tiempo. Ellos lo han celebrado, el título estaba en su manos pero… atento al final. La celebración fue prematura, acabaron perdiendo el encuentro.

El final más cruel posible en el deporte.

Fuente: The Score