Es la otra cara del baloncesto. La que no nos gusta ver. Ni en KIAenZona ni en ninguna parte del mundo. Ocurrió en Estados Unidos y lo ha publicado la web Ballislife. ¿Los motivos? El padre había estado gritando al entrenador durante todo el partido.

Los dos comportamientos son absolutamente denunciables. Tanto el del entrenador, que pierde la cabeza, como el del padre insultando, algo que lamentablemente ocurre en todas las categorías y también en nuestro país.

Todo pasó al finalizar el partido, en el que su equipo, formado por niños de 8 y 9 años, había perdido. El entrenador fue detenido por la agresión.