Uno de esos finales donde el corazón pide dos días de descanso tras presenciar este tipo de acciones. La historia nos la acerca el Lincoln Journal-Star. High School. Blair contra Waverly, en Nebraska. Ambos equipos empatados a 50 y tres canastas ganadoras:

  1. Blair no había llegado a Bonus, no había falta, tenían que sacar y la falta se produce antes del tiro.
  2. Un jugador de Waverly la recupera y lanza pero no vale porque pide tiempo muerto su entrenador. (Qué momento)
  3. Tras el tiempo muerto, le toca a Waverly de nuevo, pone el balón en juego… y bingo.

Tres game-winners. Solo vale uno.