Lo que parece ser una plaga de lesiones en los últimos años ha llevado a que numerosos expertos comiencen a estudiar el asunto. Por un lado, se ha buscado alargar la temporada en tiempo para espaciar más los partidos y que supongan una menor carga física en los jugadores. Pero los estudios también han llevado a poner el foco en donde puede estar la raíz del problema: la competición de instituto y las exigencias a los jugadores que quieren llegar a ser profesionales.

Según los datos de Jeff Stotts recogidos en este artículo de ESPN, los jugadores elegidos en primera ronda del Draft de 2014 se perdieron 838 partidos en sus dos primeras temporadas. En 2015 fueron 637, en 2016 fueron 548, y en 2017 volvió a subir hasta 751. Son números de récord. 

Pero el problema puede ser previo al paso al profesionalismo, o incluso a su llegada a la universidad.

«Tengo muchos chicos que van a jugar en la universidad el próximo año», explica el Dr. Neeru Jayanthi, el director de estudios de medicina deportiva y educación en Emory Healthcare. «Este año pasado ha estado dedicado por completo en intentar que recuperen la salud para que puedan llegar a la puerta como novatos y realmente tener una oportunidad de participar. Los chicos ya están rotos cuando llegan a la universidad»

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La serie de dos artículos de ESPN da numerosos datos, pero una de las conclusiones que se obtienen está en que es un problema querer que los jugadores jóvenes alcancen un pico de desarrollo físico a los 18 años para tratar de lograr entrar al profesionalismo en el mejor lugar posible, cuando ese pico físico debería llegar a los 23, 24 o 25 años. Los jugadores de instituto en Estados Unidos están jugando entre dos y tres partidos por semana, sumado también a los entrenamientos tanto de equipo como privados que hagan. Eso está llevando a que asuman una carga física para la que muchos no están preparados.

Según el Dr. Nirav Pandya, uno de los traumatólogos más reputados de Estados Unidos, las lesiones se han multiplicado en los últimos años. En su estimación, hace cinco años él solo estaba tratando unas 1.500 lesiones deportivas y haciendo alrededor de 150 cirugías (ligamentos, cartílagos y lesiones de hombro, principalmente) en jugadores de instituto. Hoy en día esos números se han disparado: hasta 6.000 lesiones revisadas y 400 cirugías realizadas solo en su consulta. Y más de la mitad de esas operaciones las realiza a jóvenes de menos de 14 años.

«Es grave», dice un ejecutivo en el artículo. «Por nuestra base de datos de lesiones de jugadores que llegan al Draft, que se remonta a décadas atrás, no hay duda de que los jugadores jóvenes están llegando ahora con más lesiones en su historial. Es muy triste cuando un chico tiene el talento, y tiene la mentalidad, pero no tiene un cuerpo que pueda aguantar los entrenamientos y partidos a los que les someten. No aguantan, es muy duro».