Ya os habíamos hablado sobre él. Hace unos meses el nombre de Kai Sotto aparecía relacionado con los grandes equipos de Europa. Hablamos de una de las grandes promesas del baloncesto asiático, un pívot filipino de 17 años que mide cerca de 2.20 m.

Según publicó Sportando y confirmó el padre del jugador, Sotto manejaba cuatro ofertas de equipos que querían incorporarle y que diera el salto a Europa. Esos cuatro equipos eran tres españoles (Real Madrid, Barcelona y Baskonia) y el Alba Berlin. Finalmente el jugador y su entorno decidieron aparcar esa oportunidad, y el muchacho se enroló en The Skill Factory, una academia estadounidense en la que estudia y entrena para mejorar su juego.

Y parece que la evolución de Kai Sotto va por buen camino. Lo hemos visto por ejemplo en el King Invitational Tournament, celebrado hace unas semanas entre diferentes academias estadounidenses, y en el cual Sotto fue coronado como MVP, promediando 27 puntos, 10.6 rebotes, 4.3 tapones y 3 asistencias por encuentro, y llevando a su equipo a la victoria final.

Como se puede apreciar en los highlights, hay numerosas instancias en las que Sotto simplemente aprovecha su altura para anotar sin demasiado esfuerzo, ventaja que irá perdiendo según avance en las próximas categorías. Pero también se puede ver el trabajo en la mecánica de lanzamiento, o en el juego de pies. 

No en vano, ya había numerosas universidades estadounidenses que habían contactado con él para tratar de convencerle de que firme una beca con ellos. Es el caso de Kentucky, Georgia Tech, DePaul, Auburn, Georgia Tech, Nebraska, USC. De hecho, Sotto estuvo visitando las instalaciones de Kentucky en diciembre.

Sin embargo, Kai Sotto ha decidido dejar plantadas también a estas universidades, como hizo en su día con los equipos españoles, y apuntarse al plan de desarrollo de la G-League. Jalen Green e Isaiah Todd, dos de los mejores prospects de Estados Unidos, ya lo habían hecho en las últimas semanas. Y ahora se les une Sotto, con el atractivo por añadir a la audiencia de Filipinas.

Dentro de ese programa los jugadores se comprometen a formar parte de un sistema de desarrollo de un año supervisado por la G-League, que incluye entrenadores profesionales, jugadores que aspiran al Draft y otros jugadores veteranos que combinarán entrenamientos y competiciones de exhibición contra equipos de la G-League, selecciones nacionales de otros países y academias de baloncesto de todo el mundo, según Jonathan Givony.

La temporada podría incluir de 10 a 12 partidos contra equipos de la G-League. El objetivo prioritario será la asimilación de los conocimientos. El equipo de desarrollo que se forme podría estar entrenado por Sam Mitchell, según las fuentes de Adrian Wojnarowski. La estructura salarial en los contratos que firmen jugadores como Jalen Green o Kai Sotto se espera que tenga incentivos por partidos jugados, por actos comunitarios y otro tipo de actos.