Retirarse no signficia dejar el deporte. No quiere decir que pares de golpe. O, al menos, para Kobe Bryant. Esto lo hemos conocido en una en una larga entrevista que ha relizado con Lewis Howes.

Black Mamba explicó por qué se negó a cambiar esta rutina que muchos jugadores activos no necesariamente tienen en su programa.

“Cuando me retiré, me dejé llevar, el desafío era preguntar si podía ponerme en forma, y ​​es difícil porque no hay objetivo. No entreno para nada en particular, tenía que aspirar a algo, así que me concentré en el peso y el tamaño “.

Pero el ex de los Lakers va más allá. La verdadera razón reside en el nivel educativo. Kobe Bryant quiere mostrar a sus hijas lo difícil que es trabajar arduamente para lograr sus objetivos:

“Al hacer eso, tus hijas te ven trabajando duro. Mi hija Natalia, que tiene 15 años, viene conmigo a las 4 de mañana. Viene antes de ir a la escuela y se convierte en una actividad de padre e hija “.

Sí, a las 4 de la mañana. Kobe, enseñando su gran ética de trabajo. Y podrían generarnos la duda sobre su regreso pero es que es Kobe, es así.

Las leyendas se forjan trabajando. Haciéndolo al máximo. En ocasiones al límite de lo tolerable. Y Bryant no entiende de límites.