Su nombre es George Bates, es jugador de baloncesto sobre silla de ruedas y se encuentra ante una decisión que puede marcar el resto de su carrera… y de su vida. Bates, campeón del mundo en 2018 y campeón de Europa con Gran Bretaña, no podrá disputar los Juegos Paralímpicos con su país a pesar de llevar más de 10 años compitiendo en este deporte. ¿El motivo? Un cambio de normativa.

Según ha contado en declaraciones a The Telegraph, el Comité Paralímpico Internacional no considera que su discapacidad sea suficiente para competir. Sin embargo, el Comité Internacional de Baloncesto decidió no seguir dicha línea durante varios años hasta que se ha visto obligada a aceptar la normativa para no ser excluidos. Y esto deja a Bates sin opciones de estar en los Juegos si su recurso de apelación no fructifica.

¿Qué opciones tendría el jugador? Pues según cuenta el mismo, amputarse una pierna para adaptarse a las reglas. Una decisión extrema que sería su única oportunidad para poder estar en la cita olímpica.

«He apelado la decisión y habrá cosas que puedo intentar antes de tomar esta decisión, pero tengo que empezar a pensar en ello ya que no es una decisión que puedas tomar rápido«.

«Tuve la oportunidad de amputármela cuando tenía 14 o 15 años y decidí no hacerlo. Echando la vista atrás, ojalá me la hubiesen quitado. Hubiese hecho las cosas mucho más fáciles, pero nunca pensé que estaría en esta situación en la que mi discapacidad no es suficiente para un deporte adaptado. Probablemente me queden unos 10 años de mi carrera, después tengo que vivir el resto de mi vida así, por lo que es una gran decisión«.

El jugador formó parte la temporada pasada del Mideba Extremadura que terminó 7º la liga ante la suspensión de la competición.