Es una de las anécdotas más increíbles en la vida de Kobe Bryant y la contaba ‘SB Nation‘. Para situarnos: todo ocurrió hace 23 años, cuando la ahora estrella del baloncesto norteamericano estaba dudando si pasar por la NCAA con alguna Universidad o dar el salto a la mejor liga del mundo.

La protagonista de la anécdota es Amy, ahora profesora en una escuela pero que por aquel entonces tenía 10 años y se encontraba junto a su madre en el tren. Ella, neoyorquina y reconocida fiel seguidora de los Knicks, no pudo ver el partido del día anterior de su equipo y aprovechó su viaje en el tren para pedirle a dos pasajeros el diario que leían para enterarse de qué había sucedido.

Curiosamente uno de esos pasajeros era Kobe, ahora jugador en Los Angeles. La estrella estadounidense se fijó en que la niña buscaba los deportes y aprovechó la situación para charlar amistosamente con ella durante un breve momento.

Kobe, que había terminado el instituto, dudaba en si aceptar alguna propuesta desde la NCAA o presentarse al draft e iniciar así su carrera profesional. Le preguntó acerca de ello a Amy, que solamente era una niña: «¿Crees que todos los jugadores deberíamos pasar por la Universidad antes de dar el salto a la mejor liga del mundo?», dijo Bryant. Amy no dudo e intentó convencer con buenos argumentos para que pasase por la Universidad, explicándole la importancia de estudiar para el futuro.

A pesar de ello la niña no lo consiguió y Kobe decidió dar el gran salto para jugar en la mejor liga del mundo, convirtiéndose por aquel entonces en el sexto jugador en pasar del instituto a la élite sin previo paso por la liga universitaria.

Amy todavía guarda de aquel día, además de la anécdota, una firma que le hizo en el periódico Bryant, que por aquel entonces acompañaba su autógrafo con el dorsal 33, que vistió antes de ser uno de los mejores jugadores del planeta.