LaMelo Ball no volverá a jugar esta temporada para los Illawarra Hawks en la liga de Australia. Según Jonathan Givony, de ESPN, el agente del jugador comunicó al equipo australiano que no volvería a la disciplina del equipo. Hasta ahora se estaba recuperando de una lesión en el pie.

«El pie de Melo está totalmente recuperado», dijo el agente, Jermaine Jackson, a ESPN. «Pero la política del doctor es que si estás seis semanas parado, debes hacer rehabilitación durante otras seis. Va a empezar el trabajo de pista mañana. Ahora lo importante para él es la rehabilitación y estar atento a su carrera de caballos».

Su carrera de caballos es, lógicamente. el Draft. A los Ilawarra Hawks solo les restan seis partidos de temporada regular, con lo cual tampoco es sorprendente la decisión que ha tomado Ball.

Ahí va un pequeño informe sobre lo que hemos visto de LaMelo Ball en su primera experiencia como profesional.

Decisivo e histórico: el «doble-triple-doble» de LaMelo Ball en Australia y su triplazo para forzar la prórroga

Sus números: LaMelo Ball solo llegó a jugar 12 partidos para los Hawks. promediando 17 puntos, 7.5 rebotes, 6.8 asistencias y 2.5 pérdidas en 31.2 minutos por encuentro.

Porcentajes: 37.7% en tiros de campo, 25% en triples, 72.3% en tiros libres.

Ataque: su punto fuerte es la dirección del equipo, logrando una buena cantidad de las asistencias del conjunto cuando está en la pista. A pesar de haber demostrado una capacidad anotadora por encima de lo que se esperaba de él en este momento, lo ha hecho a costa de unos porcentajes muy pobres, con lo cual parece adecuado calificarlo como anotador poco eficiente.

Defensa: lo primero que salta a la vista es que a LaMelo Ball aún le falta ganar unos cuantos kilos para no ser dominado por bases o aleros más fuertes. Su molde es bueno para la tarea de la defensa exterior, tratándose de un base alto y con buena envergadura. Pero aún tiene un camino largo para ser un buen defensor. Por ahora ha mostrado ocasionalmente lo que parece la voluntad de trabajar en esta faceta. Su tamaño también ayuda mucho en el rebote defensivo.

Intangibles: de todos los puntos fuertes de LaMelo Ball, el más destacado quizás sea su lectura del juego. En muchas ocasiones parece ir un par de jugadas por delante del resto, aunque en otras eso le lleva a tomar decisiones arriesgadas y regalar balones al rival. Tras su viaje a Australia, Jonathan Givony expresó una muy buena opinión sobre él en su reportaje en ESPN, pero también comentó que en Australia se han quedado con la impresión de que su ética de trabajo es «errática».

De cara al Draft: LaMelo Ball entrará en uno de los Drafts más abiertos, y posiblemente flojos también en cuanto a talento de élite, de los últimos años. Eso lógicamente beneficia a alguien con el potencial que percibimos de LaMelo. Algunos analistas del Draft colocan a Ball como su número uno, tanto por sus puntos fuertes como por la carencia de otros grandes candidatos. Pero nunca hay que olvidarse tampoco del factor LaVar Ball. El padre ha sabido mantenerse en un segundo plano durante los últimos meses, pero la mera posibilidad de que vuelva por sus fueros podría echar atrás a más de una franquicia.