Es un viejo conocido de la afición española, y ahora tendrá que buscarse un nuevo hogar. Mirza Begic firmó el verano pasado con el Mornar Bar de Montenegro, pero ahora ambas partes han separado sus caminos antes incluso de entrar en la recta final de la temporada.

El gigante esloveno (2.20, 35 años) y el Mornar han roto su contrato por interés mutuo, según anunció el club. Begic jugó en un total de 14 partidos en la ABA League, promediando 3.6 puntos y 1.6 rebotes en solo 9.9 minutos por partido, un bajón de protagonismo y producción con respecto a sus temporadas pasadas.

La primera experiencia española de Mirza Begic llegó con el Real Madrid, equipo al que llegó en la temporada 2010-11 con 24 procedente del Zalgiris y de la cantera del Union Olimpija. En su mejor temporada con el Real Madrid, la 2012-13, Begic promedió 5.3 puntos, 3.2 rebotes y casi un tapón en 14 minutos por partido entre todas las competiciones.

En 2013 se marchó del Madrid a Olympiacos y después al Union Olimpija, su casa y su refugio en los malos momentos, pero no estuvo demasiado tiempo fuera de España. En noviembre de 2014 Mirza Begic regresaba al baloncesto español de la mano de un Baskonia necesitado por las lesiones, para promediar 6.2 puntos, 4.4 rebotes y 1.1 tapones por partido.

En el comienzo de la temporada 2015-16 Begic se quedó sin equipo, sopesando sus opciones y sin estar convencido por ninguna de las ofertas. No duró mucho su estatus de desempleado. En diciembre, ante la baja de Shawn James rumbo a Olympiacos, respondió a la llamada del Dominion Bilbao Basket. Con los hombres de negro promedió 6.4 puntos y 4.2 rebotes en 23 partidos.

Esa fue la última experiencia española para Begic, al menos de momento. Tras una temporada en el Cedevita y un breve paso por la Iran Superleague, regresó a su refugio en el Union Olimpija para disputar dos temporadas antes de su comentado paso por el Mornar Bar.

Con 35 años Mirza Begic puede encontrarse en la recta final de su carrera deportiva, pero aún cree que es capaz de aportar más que lo que le permitían en Montenegro. ¿Logrará demostrarlo?