De Valencia a Rhode Island: La historia del salto a la NCAA de Clara Ché

mayo 19, 2015

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De Valencia a Barcelona y de Barcelona a Estados Unidos. Es el trayecto de Clara Ché, una de las mayores promesas del baloncesto femenino español y que tras varios años formándose académica y deportivamente en el Segle XXI ha decidido iniciar una nueva etapa en la otra parte del Atlántico. La próxima temporada tendremos una nueva española compitiendo en la NCAA, la base valenciana jugará en Providence, en Rhode Island.

Nacida el 23 de junio de 1997 y con pasado en el Ros Casares Valencia, Ché, base de 1.72 metros de altura, ha sido una habitual con la selección valenciana y también ha estado presente en las últimas convocatorias de la Federación Española de Baloncesto. “Es el descaro personificado en una jugadora. Es muy habilidosa en el dribling, con variado repertorio de recursos, capaz de dejarte clavado en las situaciones de uno contra uno, tanto en velocidad como en estático.

También es buena lanzadora exterior, no le puedes conceder distancia pues te penaliza enseguida. Tiene un muy buen radio de tiro desde todas las posiciones. Y por encima de muchas otras virtudes yo destacaría su valentía en la cancha. Con una capacidad de liderazgo extraordinaria dentro del grupo, es la capitana. Siempre valorada y respetada por todos. Un gran ejemplo para las futuras generaciones del programa Segle XXI”, nos presenta Iván Torino, director deportivo de ‘la fábrica del baloncesto femenino español’.

Clara comenzó a jugar cuando cursaba segundo de primaria y sus primeras canastas las convirtió en Rafelbuñol, una localidad situada a quince kilómetros de la capital del Turia. Allí pasó dos temporadas, luego jugó en Museros y para afrontar sus dos años de alevín fichó por el Ros Casares, el equipo más potente de la Comunidad Valenciana en lo que al baloncesto femenino se refiere.

Foto: Luis Javier Benito

Foto: Luis Javier Benito

El Ros fue el comienzo de todo, allí empecé a amar el baloncesto y a disfrutar compitiendo. Tuve la fortuna de estar con una generación muy buena, con jugadoras con las que compartía objetivos y nos divertíamos entrenando y jugando. Aprendí mucho de Xavier Albert, mi entrenador, él fue clave en mis años jugando con el equipo valenciano”, nos comenta una sonriente y contenta Clara Ché desde el Joaquín Blume.

En el conjunto levantino coincidió con Esther Sáez, Arantxa Gómez, Estefanía Ors, Lucía Saiz o Lucía Ripoll, compañeras idóneas para crecer en el mundo del baloncesto y convertirse en una habitual con la selección nacional sub-12 (Collell). Su desparpajo y talento no pasó desapercibido para el Segle XXI, que consciente del potencial de Clara Ché contactó con ella y la fichó cuando ella iba a pasar a su segundo año de cadete.

Su relación con el equipo catalán comenzó la tarde del 4 de junio de 2012. Clara se encontraba junto a su mejor amiga y de pronto miró el móvil para ver un mensaje que le había dejado la valenciana e internacional con España Irene Garí, por entonces jugadora del Segle XXI. “¿Qué te parecería venirte a Barcelona la próxima temporada?”, le preguntó la jugadora nacida en Oliva.

De la emoción Clara empezó a llorar, llamó a sus padres y más adelante desde la escuela catalana se pusieron en contacto con la talentosa base valenciana. La muserenca era consciente lo que suponía aquella llamada desde Barcelona, conocía a compañeras de la selección española que jugaban allí y le motivaba iniciar la misma vida que tenían ellas. Jugar contra las mejores y entrenar con las mejores. Ese fue el principal motivo para ir al Segle XXI. Sabía que ir allí era ir al lugar perfecto para crecer como jugadora y como persona, empecé a tener más independencia y aprendí a vivir en convivencia, reconoce la directora de juego.

Foto: Segle XXI

Foto: Segle XXI

¿Y qué es el Segle XXI? ¿Por qué se forman allí la mayor parte de perlas del baloncesto femenino español? El programa Segle XXI lleva muchos años ayudando a niñas adolescentes a poder compaginar los estudios (desde 3º de ESO hasta 2º de Bachillerato), con el baloncesto de alto rendimiento. Nuestro compromiso con las familias que forman parte del mismo es que sus hijas, al finalizar el ciclo académico, tengan garantizado el acceso a la Universidad; y sean lo mejor jugadoras posibles en edad junior.

Afortunadamente con el apoyo de las instituciones implicadas en el mismo (Federación Catalana y Española de Baloncesto, y Generalitat de Catalunya) se ha conseguido consolidar el proyecto dentro del baloncesto nacional. El objetivo que nos marcamos año tras año es que la jugadora que deportivamente termine su ciclo en el programa esté preparada tanto física como técnica (en habilidad y recursos) y tácticamente (en conocimiento del juego), para poder formar parte de cualquier proyecto que se le pueda plantear.

Por suerte en los años de vida del Segle XXI, muchas de estas jugadoras han podido aportar su granito de arena en los diferentes éxitos del baloncesto femenino nacional, tanto en las diferentes categorías de formación como en senior. Seguiremos trabajando desde todo el equipo de profesionales del centro, con el compromiso de seguir ayudando a todas las jugadoras del programa a ser mejores día tras día”, nos explica Iván Torinos.

Durante las tres últimas temporadas (desde su llegada al Segle XXI), Clara Ché ha jugado con el primer equipo del conjunto catalán que compite en la Liga Femenina 2. Y esta temporada ha brillado y se ha consagrado como uno de los nombres propios en la división de plata del baloncesto femenino español, con unos prometedores promedios de 10,7 puntos, 3,6 rebotes y 2 asistencias en 28:10 minutos por encuentro.

“Este año ha tenido la primera de muchas temporadas exitosas en su carrera como jugadora de baloncesto. Con trabajo y tesón ha conseguido liderar al equipo en muchos partidos. Siempre sumando dentro y fuera de la cancha. Se ha sentido jugadora y ha sido capaz de disfrutar en la pista de todos y cada uno de los momentos que le ha regalado la temporada. Nunca se ha escondido y siempre ha asumido galones de mando. Un primer paso para seguir creciendo. No tengo ninguna duda de que en este proyecto encontraremos una gran jugadora y después una mejor entrenadora, asegura el director deportivo.

Segle XXI

Y la próxima temporada, con el objetivo de poder alternar de la mejor manera posible el baloncesto con los estudios, se distanciará en más de 5.800 kilómetros de casa en búsqueda de seguir disfrutando haciendo lo que más le gusta. Porque el que algo quiere, algo le cuesta.

Ella tenía varias propuestas encima de la mesa pero ha elegido Providence, y competirá en la máxima categoría del baloncesto universitario estadounidense. Ha sido la Universidad que más me ha atraído y voy allí sabiendo que el nivel de estudios está muy bien. No obstante, también me motiva el nivel baloncentístico porque llevan varios años donde no están saliendo las cosas y hay un proyecto de renovación que espera formar un equipo competitivo y ganador”.

De su nueva etapa en la otra parte del Atlántico, Clara espera “poder mejorar mi inglés y sacarme una carrera al mismo tiempo que juego a gran nivel, cosa que a España a día de hoy está muy complicado por la situación en la que se encuentra el baloncesto femenino.

Empezó a jugar a baloncesto junto a su mejor amigo, siendo apenas una niña, y desde entonces no ha parado de progresar. Su paso por el Ros Casares supuso el inicio de un camino que el Segle XXI se ha encargado de conducir hasta Estados Unidos, donde crecerá en los próximos años.

Clara es a día de hoy uno de los mayores proyectos del baloncesto femenino español. Antes de iniciar esta nueva etapa es muy posible que la valenciana se concentre con la selección nacional sub-18 para preparar el Europeo y defender la medalla de oro conseguida en 2013. Su gran temporada invita a pensar que este año sí estará entre las doce elegidas.

En cualquier caso, un futuro esplendoroso le aguarda.