Cuando jugó en la NBA a finales de 1980 y principios de los 90, el fallecido Manute Bol era el jugador más alto de la liga con su 2.30. Ahora, uno de sus hijos, está cerca de su altura.

Tiene 15 años y mide 2.08. Actualmente está en el puesto 29 de la clase de 2018 según el ranking de ESPN y juega en la Bishop Miege High School de Kansas City.

Su padre, que falleció en 2010, estaría orgulloso de ver como su hijo se desempeña en la pista como lo hizo él. Hace unos meses os lo presentamos, ahora le vemos en acción en un partido. 

Se está forjando pero los que vieron jugar a Manute dicen que tiene destellos de su padre. El futuro dirá:

Fuente: SB Nation