Es uno de los jugadores españoles que más está destacando en la mejor liga universitaria del mundo, juega para los UT Arlington Mavericks y esta temporada sus medias marcan 9 puntos y 6,5 rebotes en los más de 24 minutos que disputa por encuentro. Jorge Bilbao está feliz, disfrutando sus últimos meses y con el objetivo en mente de intentar acabar la campaña acumulando más victorias que derrotas.

Su viaje empezó hace cuatro años.

Cambió el frío por Dallas y lo hizo con el mismo objetivo por el que tantos jugadores nacionales emigran a Estados Unidos: la facilidad de poder combinar el baloncesto de alto nivel con la carrera universitaria. «En España es muy complicado compaginar los estudios universitarios y jugar a baloncesto de alto nivel, por eso somos varios los que disfrutamos de una beca deportiva que paga completamente nuestros estudios. La vida del jugador profesional es dura y nunca sabes como te va a ir, por lo que es muy importante poder estudiar al mismo tiempo por si las cosas no salen bien. También he de decir que desde que vine hace 4 años he visto iniciativas por partes de varios clubes y universidades para intentar ayudar a compaginar ambas cosas a los jugadores profesionales, lo cual me parece una grandísima idea. Los jóvenes españoles no solo vienen a USA a jugar sino que cada vez son más los que marchan a otras ligas puesto que a veces les faltan oportunidades en España. Muchas veces a los clubes les cuesta apostar por el producto nacional y la cantera e intentan buscar fuera el talento que ya tienen en casa», nos confiesa el propio Jorge.

En mayo, cuando se gradúe en International Business & Marketing, pondrá punto y final a esta etapa para él. No ha sido fácil, han sido cuatro años en los que ha tenido que apretar mucho, haciendo clases extra y quedándose veranos y navidades lejos de su familia para entrenar y jugar.

Pero ha válido la pena: «Han sido 4 años espectaculares en los que he estado viviendo una experiencia increíble y he podido crecer mucho como jugador y persona. Evidentemente es duro estar lejos de Bilbao y de mis amigos y familia, pero la oportunidad de estudiar en una universidad americana y jugar en la NCAA es única e irrepetible. Soy consciente de que soy afortunado de haber tenido suerte en muchos aspectos de mi vida y durante mi carrera baloncestística. Tengo una oportunidad que por desgracia otra gente no ha tenido, y es por ello que intento aprovecharla al máximo cada día para ser el mejor jugador que pueda llegar a ser».

Por sus cualidades en la pista, Jorge es el prototipo de jugador que todo entrenador querría en su equipo. Con él, la entrega, garra, actividad e intensidad defensiva están aseguradas. Y lo suyo fue curioso: llegó a Estados Unidos pasando (casi) desapercibido en el panorama nacional, sin salir jamás de su ciudad y dando el tremendo salto desde su querido Loiola. Allí no ha parado de progresar: «Creo que venir aquí me ha aportado mucho como jugador y me ha hecho mejorar en todos los aspectos de mi juego. Es un baloncesto completamente distinto, mucho más físico que me ha obligado a progresar físicamente cada año para poder jugar a un alto nivel aquí. Defensivamente he dado varios pasos adelante volviéndome más polivalente y pudiendo defender desde bases hasta pívots mucho más grandes que yo. Me he vuelto un mejor pasador, y a pesar de que no es algo que me pidan dado nuestro estilo de juego y rol en el equipo, mi habilidad para botar y tirar es algo en lo que sigo trabajando día a día y ha mejorado muchísimo. No tengo duda de que el baloncesto europeo es mejor para mi estilo de juego, pero igualmente el baloncesto americano me ha ayudado aprender mucho».

El baloncesto profesional, su siguiente reto: «Intento pensar lo menos posible en el futuro ya que quiero estar lo más centrado posible en mi temporada en UTA y en cumplir nuestros objetivos aquí, y es algo en lo que me pondré a trabajar una vez haya concluido mi temporada. Hace unos años no podía ni soñar con tener oportunidad de jugar al baloncesto profesionalmente pero ahora sí es una posibilidad real, aunque tengo claro que todavía soy muy joven y tengo muchísimas cosas que mejorar. No tengo ni idea de si será en España, Europa o algún otro sitio, pero solo espero poder acabar en la mejor situación posible para mí y mi futuro tanto deportiva como personalmente».

Para ello, todavía queda. Jorge vive el día a día y de momento está centrado en «ganar la liga regular de nuestra conferencia, ganar el Sun Belt conference tournament, obtener con ello el billete directo a la March Madness sin tener que esperar a que el comité nos lo otorgue y ya una vez ahí competir cada ronda e intentar hacer el mejor torneo posible. De momento estamos haciendo una muy buena temporada con algunas victorias muy importantes, nos hemos sobrepuesto a varias dificultades que han aparecido por el camino y a día de hoy estamos primeros de la Sun Belt. Pero tenemos claro que no podemos relajarnos ni un momento ya que si no jugamos como debemos/podemos, son muchos los equipos que nos pueden ganar y tenemos mucho por hacer todavía».