Puede que el nombre de Chol Marial no te diga demasiado pero entre los años 2015 y 2016 estuvo considerado como uno de los grandes fenómenos del baloncesto.

Con solo 14 años este sudanés asombró a todos con sus primeros vídeos allá por 2015 en los que sobresalía por encima de todos sus rivales. Y no solo por su calidad o potencial, también por sus 221 centímetros de estatura.

El chico había comenzado a jugar al baloncesto tan solo un año antes cuando un ojeador le descubrió en Kenia y le invitó a ir a Estados Unidos. Allí se asentó y posteriormente siguió destacando en sus primeros años en el instituto.

Tal era su progresión que durante el año 2017 todos los ojos de los scouts de la NCAA estaban ya puestos sobre él. Llamadas de Kansas, North Carolina, UCLA… ESPN llegó a colocar su nombre como el proyecto número 1 que se formaba en Estados Unidos. Todo parecía encarrilado para que el nombre de Chol Marial llegase a sonar algún día entre los primeros elegidos del Draft. El de 2020, por ejemplo.

Sin embargo, la historia comenzó a torcerse. Sus piernas empezaban a no poder soportar sus 2.21 de estatura (en los que se quedaría estancado desde sus 14 años). En uno de sus años de instituto solo pudo disputar 17 partidos y el dolor seguía impidiéndole desarrollar su juego. Las llamadas dejaron de llegar, la dura realidad de estos jóvenes proyectos en años tan relevantes.

«Cuando me lesioné, nadie me envió un mensaje de texto, nadie me llamaba» cuenta a Sports Ilustrated. “Simplemente pararon. ¿Mis años de noveno y décimo grado?Probablemente recibía 20 llamadas al día cuando los entrenadores podían llamarte. Fue una locura. ¿Pero cuando me lesioné? Nadie llamaba».

Su último años de instituto (18/19) comenzaba como la última oportunidad de volver a mostrar su juego pero de nuevo aparecieron las lesiones. En marzo, justo antes del torneo nacional, una fractura por estrés terminaría con su temporada. Algunas universidades se interesaron por él (Nuevo México o Arizona State) aunque terminó eligiendo Maryland como el jugador número 13 del roster.

Y al poner el pie en Maryland la cosa no iba a mejorar. Los años de tratamientos conservadores habían terminado con dos fracturas por estrés bilateral en ambas tibias. Tuvo que ser operado para colocarle dos clavos de 50 centímetros en cada pierna para estabilizarle y que pudiese volver a jugar.

El calvario de lesiones terminó el 29 de diciembre. Debutó con Maryland con 6 puntos y 5 rebotes en 14 minutos. En el resto de la temporada jugó 11 partidos… sumando 4 puntos y 14 rebotes en todos ellos. Su desempeño lejos de ir a mejor fue empeorando con el paso de los meses hasta terminar su temporada de novato con 0.9 puntos y 1.6 rebotes de media.

¿Será el año que viene el año de Chol Marial?

Fuente: Sports Ilustrated