Sabíamos que entre las universidades de Duke y North Carolina siempre ha habido una gran rivalidad, pero esta vez se han pasado de la raya. Es tradición que antes del enfrentamiento entre ambos equipos (este miercoles por la noche) los asistentes y empleados  jueguen una pachanga… que se ha calentado demasiado. Tanto como para acabar a puñetazos. Un rebote, un codo suelto… y el partido amistoso se convierte en una pelea.