Tuve la suerte de conocer algo más en profundidad a Astou Ndour la pasada semana, con motivo del programa Generación NBA+. Es una de las grandes promesas de nuestro basket, aunque para mí ya es una realidad. Recuerdo que la primera vez que me hablaron de ella fue cuando estaba en cadete e hizo un mate. Arrasaba en todos los campeonatos en categorías inferiores y tiene tras de sí una bonita historia de superación detrás. El otro día me la contó. Siempre tiene palabras de agradecimientos para su madre. Jugaba sin zapatillas, tenían pocos recursos… Vanesa Blé habló de ella a Domingo Díaz y Begoña Santana, ahora sus «padres adoptivos» en Canarias. Y así llegó a España.

El mate a dos manos de Astou Ndour

Cuando llegó era muy alta y delgadita. Un auténtico diamante en bruto. Han trabajado muchísimo con ellas y Astou siempre habla muy bien de los dos. Por eso quiero hacer hincapíe en el trabajo de formación que realizan tanto Domingo como Begoña. Ella fue jugadora y yo tuve a Domingo como entrenador en el Ros Casares y en la selección. Es un entrenador muy exigente, que dice las cosas muy claras. Con él fui la máxima anotadora en el Mundial de Brasil y en el Eurobasket de Turquía y pase algunos de los mejores años en la selección.

Más allá de su MVP en la Liga Femenina y de sus logros en la cancha, Astou Ndour es una chica encantadora, deliciosa, tranquila. Tiene las ideas muy claras y tiene hambre. Es muy joven y sabe que está en una situación parecida a la de Ibaka y Mirotic -no puede coincidir con Sancho Lyttle-, pero esperará su momento. Este verano jugará el campeonato de Europa Sub 20 en Italia.

¿Y la NBA? Tengo que reconocer que la gente de los San Antonio Stars, la franquicia que la ha elegido en el draft, lleva 3 meses preguntandome por ella. Querían seleccionarla y lo tenían muy claro. La gente no se imagina el buen cartel que tiene en Estados Unidos. Me han llamado muchas jugadoras preguntandome por ella y yo la he dado un consejo. Da igual el cartel que tengas en Europa, allí tienes que trabajar. Sobre todo la parte física. Pero tengo claro que puede ser la próxima gran española en la WNBA.

En el futuro de la selección también tiene que ser clave, en parte porque no hay pívots. El nombre de ALBA TORRENS siempre se escribe en mayúsculas, pero Ndour también debe tener peso en el futuro. El abanico de jugadoras jóvenes que tenemos es enorme. Vayamos paso a paso con ellas.