Salió del Ramiro de Maeztu en calidad de cedido y con todas las intenciones de asentarse en la élite, crecer y regresar lo más pronto posible para ser un jugador importante en el Movistar Estudiantes. Édgar Vicedo, que lleva más de un año jugando en Huesca, se ha convertido en la sensación del curso en la Adecco Oro y con constantes exhibiciones está llamando nuevamente a las puertas de la Liga Endesa.

Es con 12,9 puntos, 4,8 rebotes, 1,6 asistencias y 13,5 de valoración (en 30:20 minutos), uno de los jugadores más destacados de la división de plata del baloncesto español, quedan diez jornadas para acabar la temporada y está en las mejores manos para seguir ‘haciéndose un hombre’ baloncentísticamente hablando. Las manos de Quim Costa, las mismas por las que anteriormente pasaron jugadores de la talla de Lluis Costa, Pierre Oriola o el talentoso Marius Grigonis. Vicedo ha demostrado una mejora destacable esta temporada y no sería para nada de extrañar verle la próxima temporada en la máxima categoría defendiendo la elástica estudiantil, la misma que defendió durante su etapa de formación.

Su equipo, el Club Baloncesto Peñas Huesca, es penúltimo y afronta esta recta final de la temporada como diez finales donde intentar conseguir el mejor balance posible para así salir de los puestos de descenso y no bajar a la Adecco Plata. Las sensaciones son buenas y todo gracias a la victoria conseguida en Carranque ante el Clínicas Rincón, donde el alero madrileño fue determinante gracias a sus 21 puntos, 5 rebotes, 2 asistencias, 3 recuperaciones y 4 faltas recibidas para un total de 27 tantos de valoración que le han servido para ser, por vez primera en su carrera deportiva, MVP de la jornada en la liga Adecco Oro.

Vicedo solamente se centra en el día a día (según ha confesado a FEB.es) aunque el jugador confiesa que también piensa en el Estu: “El haber podido tener contacto con la liga (Adecco Oro) la temporada pasada me ha ayudado a afrontar este año con una mayor confianza. Me estoy sintiendo muy cómodo en el equipo gracias a la ayuda de los compañeros porque esto es un juego colectivo y ellos son los principales culpables de cada MVP o cada presencia en el quinteto en un año importante para mí. Aunque ahora mismo sólo pienso en el día a día con el Peñas Huesca y en poder crecer todos juntos como equipo es impensable pensar de vez en cuando en que la posibilidad de regresar al Estudiantes está ahí pero la temporada es larga y aún queda mucho para que llegue ese momento”.

Está explotando y desde el Ramiro se frotan las manos. Quizás muy pronto puedan disfrutarle en primera persona.