Su nombre es David Gómez y es uno de los prometedores entrenadores jóvenes del baloncesto español que están buscando formarse y hacer carrera más allá de nuestras fronteras: Bolivia, Dinamarca y ahora Alemania, donde va a repetir experiencia. Y en su caso, con solo 30 años, va por el buen camino.

El año pasado fue ayudante en el Artland Dragons, en segunda división, y ahora ha firmado por dos temporadas como ayudante del Basketball Löwen Braunschweig, de la primera alemana y cuyo propietario es el internacional Dennis Schroder. Aprovechamos para hablar con él y analizar la situación del baloncesto germano y de los jóvenes entrenadores en nuestro baloncesto.

¿En qué punto está el basket aleman y hacia donde va?
En continua evolución. El físico lo tienen por genética y cada vez está más profesionalizado. Las normas de la Liga te obligan a tener un número de entrenadores profesionales en cantera y eso ha fortalecido las estructuras de los equipos BBL y Pro A. Además, el hecho de tener dos equipos Euroliga el próximo año y jugadores NBA de renombre como ha sido Nowitzki y ahora Dennis Schröder, Daniel Theis o Maxi Kleber entre otros….. es un impulso que ayuda indudablemente al progreso del deporte. Además, organizarán la fase final del Eurobasket 2021, tienen el ANGT de Munich y puede ser que Euroliga también albergue una Final Four pronto. Todo esto hace que el mercado alemán sea muy atractivo además de los nexos históricos con Estados Unidos.

¿Hay mejores condiciones para un entrenador de tu perfil allí que en España?
En Alemania hay cultura del esfuerzo, valoran tu trabajo y lo toman en consideración. A mí no me han mirado el DNI por la edad y es algo que me satisface. En BBL o Pro A se valora al entrenador español y es una oportunidad magnífica para vivir de nuestra pasión, también en cantera. Al fin y al cabo las condiciones dependen del club donde estés y de la capacidad económica del mismo.

¿Qué ha supuesto la llegada de Aíto?
Pues no le conozco personalmente pero he de darle las gracias. Creo que está abriendo puertas a los españoles en la Liga para trabajar y también un horizonte nuevo en el basket aleman. Y no sólo Aíto. Me gustaría mencionar a Pedro Calles que ha hecho una temporada histórica en Vechta y forma parte de los Wolves en la Summer League. Ha desarrollado un baloncesto muy valiente y he tenido la oportunidad de verle trabajar. Este juego agresivo en defensa, de provocar el fallo en lugar de esperarlo y un ataque por conceptos muy alegre con el que la gente se divierte (y los jugadores también) ha sido tremendamente valorado en la BBL. Ha cambiado la mentalidad y los equipos quieren ser cada vez más valientes en su juego.

Tan joven y tantas experiencias. De las últimas aventuras ¿Qué es lo que más te ha sorprendido de ellas?
Anécdotas hay muchas pero lo que más me sorprendió fue que el basket no deja de serlo por el lugar en el que trabajes. De Latinoamérica tanto en Venezuela como en Bolivia me quedo con la pasión. De Dinamarca con la sobriedad y el amor al baloncesto de una ciudad que respira puro baloncesto como Horsholm. De la LEB Oro me quedo con la riqueza del basket español y la pureza de nuestro deporte. Pero lo mejor de todo fueron las personas. Al final de cada lugar me llevo grandes amigos.

¿Qué le falta a España si lo comparas en los países en los que has estado?
Creo que estamos a la vanguardia en muchísimos aspectos de nuestro deporte pero si tengo que mencionar algo sería el marketing. Allá donde fui todos los aficionados llevaban la camiseta del equipo y las presentaciones eran tipo NBA. Echo de menos que vendamos mejor el producto que tenemos que es magnífico.

¿Te ha servido el periodismo como herramienta para entender mejor el baloncesto?
Sin ninguna duda. Ahora el valor de la comunicación es muy importante. No sólo el mensaje que quieres transmitir sino cómo comunicas. Pero no sólo eso. Haber trabajado en un periódico me ayudó mucho más porque tienes que reflexionar sobre cada palabra que escribes y el contexto. Quieres que el mensaje llegue lo mejor posible a los 150.000 (en ese momento) que al día siguiente te iban a leer. Contextualizar es otro aspecto muy importante que comparten el periodismo y el baloncesto.

Son muchos los entrenadores que deciden partir, salir, hacer su Erasmus para aprender. ¿Qué es lo mejor y lo peor de salir de España?
Lo mejor es poder vivir de lo que amas, de tu pasión, viajar, abrir la mente conocer nuevos lugares y nuevas personas. Sobre lo peor diría que si hablamos de la soledad del entrenador como profesión en sí misma lo es mucho más en el extranjero. No ver crecer a mis sobrinos en este caso, no participar en las reuniones familiares como cumpleaños o navidades pues afectan en este caso. Si bien es cierto que debo estar agradecido porque recibo muchas visitas.

¿Qué recomendarías a un chaval joven que quiere ser entrenador y no jugador? Solo entrenar. que le gusta eso.
Pues simplemente que ame lo que hace y lo lleve a cabo con pasión. Cuando entrené 4 años en Maristas pensé que sería periodista y no entrenador. Le diría que analice mucho baloncesto y que lo ponga en común, que comparta, que se fije en los detalles, que sea autoexigente, que vaya a muchos clinics, que escuche al prójimo, que aprenda cada día yendo a visitar a compañeros y entrenadores de nivel superior… Que tenga ambición con el sentido anglosajón de la palabra -en España lo entendemos como algo negativo-. Sería el deseo de ser mejor cada día. Que se forme cada día: En psicología, en relaciones humanas, en coaching, en comunicación, que aprenda idiomas… No por saber más táctica entrenarás a mayor nivel. Y, por último que tenga una formación vital e interés por la actualidad, la política, la vida cultural y la actividad económica. Suena raro pero a mí me ha ayudado mucho todo lo que he leído y leo en medios cada día. Me han hecho multitud de preguntas en muchos foros, sponsors, equipos y tener una visión global, tu opinión y una respuesta es importante de cara a fortalecer esas relaciones humanas.