Si dices «Luka», todo el mundo sabe a quién te refieres (con todos los respetos para Luka Modric). Luka Doncic ha llegado a tal categoría que es reconocible simplemente por las cuatro letras de su nombre. Sin embargo, si los planes de la Federación Eslovena de Baloncesto salen bien, tendrá que compartir ese nombre con alguien más en su selección, además de con Luka Rupnik: Luka Garza.

Luka Garza es una de las sensaciones del año en la NCAA. El jugador de la Universidad de Iowa está en su tercera campaña en la liga universitaria y ha dado un salto de producción que le ha colocado entre los mejores jugadores de la competición.

El pívot de 2’11 y 21 años está promediando 23.7 puntos, 9.8 rebotes y 1.7 tapones en 31 minutos por partido, y es candidato a varios de los grandes premios de la temporada, además de empezar a aparecer en la segunda ronda de algunos mock drafts. Y sus raíces eslavas son las que le han puesto en el punto de mira de dos federaciones europeas: la de Bosnia y Herzegovina, que esperaba poder contar con él para el futuro de su selección; y la de Eslovenia, que está intentando que se naturalice para jugar con ellos, según adelantan en Sportssport.ba.

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Pero puede que no sea fácil convencer al joven Garza y a su entorno. Su padre, Frank Garza, es estadounidense, pero su madre, Šejla, quien también fue jugadora profesional de baloncesto, es de Bosnia-Herzegovina. Y el mismo Luka Garza luce dos banderas en su cuenta de Twitter: la de Estados Unidos, y la de Bosnia y Herzegovina. Su primo, Amar Alibegovic, fue internacional con Bosnia y Herzegovina. Pero su tío, Teoman Alibegovic, jugó para Eslovenia y, de hecho, sigue siendo el máximo anotador en partidos oficiales de la selección eslovena.

En el pasado ya hubo jugadores con raíces bosnias que jugaron para Eslovenia, como Hasan Rizvic, Emir Preldzic, Mirza Begic y Alen Omic. Ahora mismo la selección cuenta con un jugador naturalizado muy importante para ellos como es Anthony Randolph, pero el jugador del Real Madrid cumplirá 31 años en unos meses, y la federación eslovena sabe que Luka Garza encaja mejor por edad con su mejor jugador, «el otro Luka», Doncic.

Eslovenia tendrá que ganarse su presencia en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 en el preolímpico. 

Lo que parece claro es que el pívot nacido en Washington tendrá la oportunidad en el futuro de jugar internacionalmente en Europa, ya sea con Bosnia y Herzegovina o con Eslovenia. ¿Lograrán los eslovenos convencer a Luka Garza para formar una nueva pareja Luka & Luka?