Quizá el tiempo no nos ha regalado la perspectiva necesaria para calificarlo como «histórico», pero pocas dudas de que el Valencia Basket-Celta Zorka tardará en borrarse de la memoria de los aficionados de la Liga Femenina Endesa. En una plácida tarde de abril en 2018, dos de los conjuntos más fuertes de la Liga Femenina 2 se vieron las caras en un partido a vida o muerte. La que ganara, subía a LF. La que perdiera, pasaría un año más en LF2.

En una Fonteta abarrotada con más de 6.000 espectadores, el ambiente era único… y el encuentro prometía. Un proyecto de la magnitud de Valencia Basket contra un Celta plagado de juventud y buen baloncesto. El Celta se ganó esa temporada la simpatía de numerosos aficionados gracias al baloncesto desplegado por una adolescente Raquel Carrera, jóvenes como Ainhoa Lacorzana o Anne Senosiain y la experiencia de Itziar Germán o Minata Keita, entre otras.

En el cuadro local, un equipo liderado por la gran Meiya Tirera, jugadora con números de gran nivel en la máxima competición nacional, y secundada por Snezana Aleksic (MVP de la final), Irene Garí, Begoña Pallardó (artífice del ascenso a LF2), María Bettencourt

La guinda perfecta a una magnífica Fase de Ascenso en Valencia.