LaMelo Ball, el pequeño de la saga de los Ball, está enderezando su rumbo. Después de dejar el instituto y marcharse la temporada pasada a Lituania junto a su hermano LiAngelo Ball y pasar por la JBA, la liga que creó su padre LaVar, LaMelo anunció que volvía al High School, para terminar su año senior.

Lo hizo en el Spire Prep Academy, en Ohio. El punto más curioso de esta historia es que LaMelo Ball coincidió en la Spire Prep Academy con otro jugador muy mediático en los últimos años, el gigante rumano Robert Bobroczky (18 años, 2.34 m.).

Tras ese pasó atrás anunció que volvía a salir de EEUU. Se marchaba a la NBL Australiana. El objetivo: ser drafteado en 2020. 

Juega en los Illawarra Hawks y ha debutado en la Liga. Ha promediado 15.7 puntos, 3.5 asistencias, 3.3 rebotes y 2.7 robos por partido pero la verdadera prueba llegaba este viernes.

Los nervios por el estreno en un gran evento y… por tener en frente a 27 ojeadores de la NBA. Sí, 27. Su partido ha sido bastante bueno, terminando con 19 puntos, 13 rebotes y 7 asistencias.

 “Quiero ser la elección más alta del Draft del próximo año y espero que esto me ayude a conseguir esa meta”.

Aquí, el inicio de esa meta: