«Es impredecible y tiene muchos problemas en la vida. Asumimos riesgos cuando le contratamos y los riesgos no funcionaron. Se acabó el circo. Ahora tenemos que dar con alguien que quiera jugar al baloncesto y no dedicarse a hacer estupideces».

Son palabras de Eimantas Skersis, director deportivo del Juventus Utenos, sobre el despido de Glen Rice Jr. Tan solo habían pasado 6 días desde que el jugador, hijo del jugador de la NBA Glen Rice, se incorporase a la disciplina del equipo en Lituania.

¿Qué pasó con el jugador para que todo terminase de esta forma? La lista de problemas empezó incluso antes de que pusiese un pie en Lituania. Y es hasta difícil de creer si no fuese por sus antecedentes:

  • Perdió su vuelo a Lituania.
  • Cuando se le facilitó un billete nuevo, perdió su conexión en Amsterdam.
  • No siguió el consejo del gobierno lituano para hacer confinamiento voluntario hasta que se le diesen los resultados de su test de Covid-19, saliendo a un bar en su primera noche en el país.
  • Criticó al club por el hotel que le facilitaron en su cuenta de Intstagram.
  • A los dos días de llegar a Lituania, viajó a Vilnius para visitar varios clubs nocturnos
  • Se presentó a entrenar oliendo a alcohol por la mañana y supuestamente borracho por la tarde.
  • No se tomó en serio los entrenamientos: comportamiento extraño, bromas, flopping…
  • Numerosos incidentes con otros jugadores, miembros del cuerpo técnico y trabajadores del club.
  • Enfrentamiento con el pívot Mindaugas Kupsas, al que instó a salir a la calle a pelear tras un mal pase.

A esta lista se podría sumar, según el propio entrenador, una actitud racista hacia sus compañeros.

El historial de Glen Rice Jr.

Desde que dejase Estados Unidos, Glen Rice Jr. ha jugado (en solo 4 años) en México, Filipinas, Israel, Puerto Rico, Argentina, República Dominicana, Nueva Zelanda y Arabia Saudí. A esta lista se sumaría Lituania, aunque sin llegar a debutar. Salvo en Israel con el Hapoel Holon (MVP y máximo anotador), lo extradeportivo ha primado sobre lo que ocurría dentro de la cancha. Y, pese a ello, fue despedido del equipo por dar un puñetazo a uno de sus compañeros en el vestuario (este terminó en el hospital).

Y todo empezó ya desde su etapa en la universidad. Durante su ciclo universitario con Georgia Tech ya tuvo varios problemas por consumo de alcohol y tenencia de armas de fuego, algo que llegó a su punto máximo cuando en 2015 recibió un disparo en una pierna en un restaurante. Posteriormente fue detenido acusado de posesión de marihuana y meses más tarde por un cargo de agresión. En noviembre de 2019 volvió a ser detenido en Nueva Zelanda a la salida de un bar por intentar atacar a una persona con la que discutía y fue despedido.

Uno de sus últimos incidentes sobre una cancha, su expulsión cuando jugaba para Instituto de Córdoba (febrero de 2009) después de sus protestas y de encararse con los árbitros. Tras los hechos fue despedido.