18 de marzo de 2015, dos equipos se encontraban frente a la bandera de Corea del Sur y al himno nacional. Mientras que todo el pabellón en Ulsan, Corea del Sur, respetó el momento, uno de los jugadores se puso a estirar y se agachó, lo que se entendió como una falta de respeto. El jugador es el norteamericano Davon Jefferson, uno de esos proyectos que prometen pero que su cabeza ha provocado que no lleguen.

Muchos son los altercados que ha protagonizado en los países donde ha estado. El último en el segundo partido de la KBL en Corea del Sur. No solo por no respetar el himno sino también por llevar los cascos. Su equipo, los LG Sakers, lo tenía claro. Faltó al respeto y ha sido expulsado. Este fue el momento:

Lo «arregló» poniendo esta foto en Instagram que luego borró:

2015-03-19_10-21-13[1]

El jugador ya no forma parte de la plantilla y viaja hacia EEUU. Parece que Corea del Sur no será su próximo destino en el baloncesto…

Fuente: Basketbuddha