Partido disputado en Filipinas. Balón parado y salto entre dos. Salta Jai Reyes y JR Cawaling. Sin embargo, solo salta el segundo. El primero, Jay, decide correr hacia donde cree que va la pelota con la fortuna y picardía de que el balón va a sus manos.
Una situación más del baloncesto. Insólita. De esas que nos sorprende porque no cumplen la teoría de lo normal:

Vía: @baloncestero