¿Nunca has soñado con coger una mochila y lanzarte a la aventura por el mundo? Suena el despertador, desayunas, te arreglas, coges tu medio de transporte, vas a trabajar o estudiar, comes, continúas con tareas, disfrutas de tu tiempo libre -si puedes y tienes- y te acuestas. Así un día tras otro, pero…¿te gustaría cambiar tu rutina? Esto es lo que hizo Joaquín Gangoso, un hombre con una mochila como protagonista principal y el baloncesto como acompañante.

Esta era la entradilla que escribía para Planeta ACB en marzo de 2014. Hablaba sobre él, sobre un hombre que ha estado en Argentina, Uruguay, Chile, Bolivia, Perú, Brasil, Colombia, Ecuador, Venezuela, Europa…

Pero antes de este sueño es necesario contar el inicio. 9 Marzo de 2013, Joaquin es un hombre más que se levanta para trabajar. Tenía una consultoría de comunicación. Era, digamos, feliz. O lo que se entiende por felicidad. Trabajo, salud, amigos, no le faltaba de nada. Aunque en su interior algo decía que no era feliz completamente. Lo explica así: «Hace dos años mi vida era como la de cualquier otra persona, gestionaba una consultoría de comunicación, vivía y era feliz en Alicante”.

«¿Realmente cada uno de nosotros sabe cuánto tiempo de vida nos queda?»

Además del trabajo, a Joaquín le fascinaba el baloncesto. Lo ejerció como jugador y entrenador, un hobby que ahora se ha convertido en uno de los motores de su sueño. No se asusten si leen varias veces la palabra sueño.

El artículo trata de eso. Pero primero, vamos a paso a paso.

El día que todo lo cambió, el comienzo del sueño

«La teoría de que si nos quedara un año de vida, ¿qué haríamos? fue la clave para decidirme”. ¿Realmente cada uno de nosotros sabe cuánto tiempo de vida nos queda?”, reflexión profunda que fue el triple definitivo para superar la barrera del miedo y saltar a lo que muchos verían como un precipicio pero que para él fue el comienzo de una forma de vida. Su vida, la que el quería.

1505631_227159467471601_904696652_n[1]La respuesta a la pregunta fue inmediata. «Descubrir mundo, seguir ese sueño, ese que vamos posponiendo por falta de muchas cosas (tiempo, obligaciones, inseguridades, relaciones…) cuando la realidad es porque no lo deseamos con la intensidad necesaria para hacerlo”.

La intensidad llegó y con ello el paso hacia adelante. “Decidí irme a conocer mundo, a desestructurar mi vida, sin reglas, sin horarios, sin días de la semana o mes, vivir por sensaciones, descubrir lugares, personas, paisajes, momentos… simplemente vivir con mayúsculas, ser curioso, disfrutar de momentos simples, salir de mi zona de confort, perder miedos y eliminar prejuicios”.

Y lo hizo, abandonó el trabajo, alquiló su casa, vendió su coche, incluso dejó una relación y se lanzó con su mochila hace ya casi dos años a, como dice él, “descubrir mundo”. 

Dos años después, sigue el sueño

Personas, historias, comidas, caminantes, lugares, ciudades, edificios, casas, camas… y así un montón de palabras que ocupan este tiempo desde que se embarcó en esa aventura. Pero la pregunta que os haréis todos…  ¿Cómo es posible viajar por el mundo sin dinero?

12039189_436582053196007_8948290538668041773_n[1]Joaquín nos enseña una manera desconocida y muy útil como así confiesa. “Decidí viajar con el couchsurfing (couchsurfing.org), una forma de viajar en el que la gente, de manera altruista y desinteresada te ofrece su casa para hospedarte, además de consejos y recomendaciones de todo tipo”.

Aparte de dormir, él nos relata las otras necesidades, como el transporte, “en bus o auto-stop, son los medios más económicos. En cuanto a las comidas, tratas de buscar ese sitio que es económico y que sin embargo se come tan bien, un puesto en la calle o cocinando tú en casa del couchsurfing, se viaja sin teléfono y la ropa… en mi caso tras un año viajando empecé con 28 kilos en mi mochila y ahora llevo 21”.

¿Y el dinero? «Hay diversas páginas webs donde puedes trabajar por alojamiento y manutención con días libres para conocer el entorno (workaway.inf) o trabajar en cualquier otra cosa”. 

Una aventura con el baloncesto como ingrediente favorito

“Podría escribir durante horas de cada experiencia vivida”, una de esas experiencias tiene que ver con el baloncesto.

Joaquín presume de haber conocido a entrenadores de alto nivel como Che García (entrenador argentino de Venezuela) o españoles como Paco Olmos, Sergio Valdeolmillos, Ricardo González Joaquin, con Oscar Schmidt en la Intercontinentaly muchos otros más.  Además ha asistido a torneos y partidos de baloncesto y reconoce que “he visto partidos, entrenamientos, he conocido a periodistas de diversos lugares que me han hablado de sus realidades en el campo del basket pero también de su día a día”.

Su última experiencia el Preolímpico y la Interncontinental, torneos que ha cubierto para medios españoles como Planeta ACB o Libertad Digital y es ahí donde le volvemos a preguntar:

-Joaquin, ¿sigues con tu sueño?

-¿Por qué no iba a seguir?

– Es mucho tiempo y sigues viajando. ¿Hasta cuándo?

– (La misma respuesta que hace un año)  “Mi viaje continúa, y con él mi vida, en uno mismo está el intentar seguir los sueños e ilusiones. Ese reto en sí mismo ya merece la pena con creces. Palabra de viajero”.

Y el camino le lleva ahora hasta Argentina, a Buenos Aires. Allí va a conocer la estructura de Boca Juniors, equipo argentino de fútbol. Quiere también conocer a Trifón Poch, entrenador español que ahora está allí, luego Paraguay…

Y así continúa la charla, eterna, como su viaje, como su historia, marcada en el tiempo. Me despido de él y vuelve a mandarme el mismo mensaje que la última vez:

«Anímate y vente conmigo, será la mejor decisión de tu vida, tu mejor inversión y experiencia. Como casi todo en la vida, querer es poder”.

Mientras nos despedimos y nos invita a compartir su sueño él ya está preparado para el próximo viaje. Es fácil, solo necesita la mochila.

Nota: Si quieres seguir su historia y ver todas sus fotos tienes aquí su Facebook.