Sarunas Marciulionis es unos de los jugadores más importantes de la historia del baloncesto europeo. No solo es que se trate de uno de los mayores talentos que ha dado el viejo continente en el deporte de la canasta, también se trata del primer jugador de la URSS que dio el salto a Estados Unidos.

Durante su etapa de instituto a Marciulionis apenas le interesaba el baloncesto, jugando tan solo por insistencia de sus amigos, pero terminó llamando la atención de un ojeador del Statyba, uno de los equipos de la primera liga de baloncesto de la URRS. Jugó con ese equipo entre 1981 y 1989.

En un partido contra Atletas en Acción en Vilnius en 1985, Sarunas Marciulionis comenzó a entablar una relación con uno de los contrarios, Donnie Nelson, que terminó convirtiéndose en amistad a pesar de la barrera lingüística. Se trataba del hijo de Don Nelson, uno de los entrenadores más importantes en Estados Unidos, quien terminaría dirigiendo a Golden State. Lo que Donnie le contó a su padre sobre Sarunas Marciulionis influyó para que Golden State le eligiera en la sexta ronda del draft de 1987. 

Los dirigentes de Atlanta, que también estaban interesados en Sarunas Marciulionis, recurrieron la elección y consiguieron que se anularan, al demostrar que el jugador tenía 23 años, y se pasaba por un año de la edad máxima para jugadores europeos en el drat. Los del estado de Georgia intentaron hacerse con sus servicios utilizando las conexiones de su dueño Ted Turner con la Unión Soviética. Le invitaron a él y a otros soviéticos a un traning camp, jugaron amistosos contra equipos soviéticos en 1988, y mientras Sarunas Marciulionis llegó a firmar un contrato con Atlanta justo después de los Juegos Olímpicos de Seúl, la franquicia nunca llegó a enviar el contrato a las oficinas de la liga, pues los soviéticos aseguraron que nunca lo permitirían.

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Sin embargo, la llegada de Sarunas Marciulionis sí que se terminaría produciendo. Su conexión con Donnie Nelson le ayudó a poner en marcha varios proyectos en Vilnius, y mantuvo así su conexión con Golden State. En 1989 firmó un contrato de tres años y casi cuatro millones de dólares con dicha franquicia. Sarunas Marciulionis se convirtió en el primer jugador soviético en jugar en Estados Unidos, mientras Donnie Nelson ayudó también a asegurar el apoyo económico para que la selección de Lituania pudiera disputar los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992.

Sarunas Marciulionis jugó cuatro años en Golden State, terminando como segundo jugador más votado para el premio al mejor sexto hombre del año en 1992. Después fue  traspasado a Seattle y también jugó en Sacramento y Denver.