Tenía casi todas las condiciones para el basket profesional, pero a Andrés Rico le ha faltado una, la que muchas veces damos por sentada y que en ocasiones es la más determinante: la suerte. Y la verdad es que es una pena, aunque ahora se le abra una nueva vida lejos de las canastas.

Este joven base, de 21 años, anunció ayer en Twitter que se retira del basket profesional, después de varios años prácticamente sin poder jugar por problemas con las lesiones. Primero, con el GBC en San Sebastián, una fractura de vértebra. Más tarde, por un osteocondroma (tumor benigno) en su tibia, ya en su etapa en el Valencia Basket.

Rico llegó al Real Madrid con 13 años y en 2015 se proclamó campeón de Europa junior en un equipo de mucho nivel de la cantera blanca en el que compartía vestuario con Luka Doncic, Santi Yusta o Jonathan Barreiro. Con esta carta anunció Andrés Rico su retirada del basket profesional. Desde aquí le deseamos toda la suerte del mundo en sus próximos proyectos.