A sus 36 años y después de 20 temporadas en la élite, el chino Wang Zhizhi ha decidido colgar las botas. El ex-jugador de los Dallas Mavericks, Los Angeles Clippers y Miami Heat se encontraba jugando en el Bayi Rockets chino, equipo al que regresó con 28 años después de convertirse en el primer jugador nacido en China que jugó en la mejor liga del mundo, la NBA.

Este pívot de 2’16 es un ídolo y una referencia en Ningbo, puesto a que fue clave en los títulos ligueros conseguidos en las temporadas 1996 y 2007. Junto a Yao Ming (también retirado) condujo a la selección China a su mejor etapa y es que en su palmares también podemos apreciar un campeonato de FIBA Asia, aunque tuvo sus más y sus menos con la Federación China. Cuando competía en la NBA se negó a realizar unos entrenamientos con el combinado asiático, por lo que fue apartado durante un período de tiempo. No obstante declaró haberse arrepentido por lo sucedido y cuando regresó a Ningbo manifestó su deseo de volver a defender la elástica de su país, fue perdonado y jugó el Mundial de Japón en 2006 y sus terceros Juegos Olímpicos en Pekin (antes estuvo en Atlanta y Sydney).

Su retirada fue anunciada por él y a lo grande. Diez mil aficionados de los Bayi Rockets acudieron al partido de su equipo ante Liaoning Hengye para rendir un pequeño homenaje a Wang Zhizhi, quien pese a sus 36 años seguía siendo un jugador decisivo en la CBA china, véase en su último partido donde a pesar de la derrota de su equipo anotó 14 puntos y capturó 6 rebotes. «Gracias por haber estado siempre ahí», manifestó un emocionado Zhizhi, quien seguirá unido al mundo del baloncesto realizando otras tareas que por el momento se desconocen.