El Real Madrid superó con claridad por 101 a 86 al Fenerbahce en la reedición de la final de la Euroliga del pasado año. Los de Laso firmaron una segunda parte casi perfecta en la que llegaron a vencer hasta por 20 puntos y consiguen la primera victoria ante los turcos por más de 10 puntos de diferencia desde que Zeljko Obradovic ocupa su banquillo (2013).

En los blancos hubo varios jugadores que despuntaron pero el gran protagonista fue Sergio Llull. El base firmó su mejor partido de la temporada alcanzando los 17 puntos, 11 asistencias (tope de la temporada) y 25 de valoración. En el tercer cuarto dinamitó el encuentro con dos triples consecutivos y dejó también varias asistencias para el recuerdo.

Los otros dos jugadores destacados del Real Madrid fueron Anthony Randolph y Walter Tavares. El ala-pívot fue el foco ofensivo del Madrid en la primera parte y terminó anotando 21 puntos y Tavares, además de sus 11 puntos sin fallo en el tiro y sus 5 rebotes, intimidó en los dos aros.

El Madrid terminó el partido con un 70% en tiros de 2 puntos (30 de 43) y habiendo cometido solo 4 pérdidas a lo largo del encuentro, la segunda marca más baja de la historia del conjunto blanco en un partido de Euroliga.