El de Jayson Tatum es ahora mismo uno de los nombres más prometedores del baloncesto en el panorama internacional. El jugador que participó con la selección de Estados Unidos en la pasada Copa del Mundo sigue evolucionando y tiene toda la pinta de que se convertirá en una estrella en el futuro… si es que no lo es ya.

Pero hoy nos remontamos al pasado, a sus años de High School, y a los detalles que nos dejaba ya por aquel entonces. Su huella en el Chaminade College Preparatory School es tan importante que ya le retiraron el dorsal en la temporada pasada. Los 2676 puntos de Tatum son el máximo de la historia del instituto. Sus 1028 rebotes también le colocan en el primer lugar. Es el único jugador de la historia de Chaminade con 2000 puntos y 1000 rebotes, también es el segundo en tapones, el tercero en asistencias y el cuarto en tapones y en triples anotados.

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Pero no solo le retiraron el número por sus estadísticas, también por la ética de trabajo que demostró.

“Yo llego al colegio a las 6:30 AM todos los días, y él ya estaba allí desde las 6, a veces desde las 5:45, preparándose para entrenar”, explicaba Frank Bennett, el que fue su entrenador en Chaminade College Preparatory School. “Lo que es más impresionante es que no lo hacía en días sueltos… lo hacía todos los días. Aún recuerdo el único día que se tomó libre. Fue el día después de que ganásemos el campeonato estatal. Ese fue su único día libre”.

Así se las gastaba Jayson Tatum en el instituto.

Como le ha sucedido a muchos grandes atletas, cuando estaba en el colegio y tenía 11 años su profesora le preguntó qué quería ser de mayor. Él lo tenía claro: jugador de baloncesto. La profesora le dijo que eligiera una profesión realista, que cambiase sus sueños.

“Cuando me lo contó me puse lívida”, dijo Brandy Cole, madre de Jayson Tatum, a Bleacher Report. “Fui al colegio al día siguiente y hablé con la profesora, y digamos que no fue una conversación en dos sentidos. Dije ‘señora, con todos los respetos, si usted le hace una pregunta y él le responde, no creo que sea apropiado decirle que eso es algo que no va a conseguir, cuando yo estoy diciéndole todos los días en casa que cualquier cosa que pueda soñar es posible’”.

Y su madre tenía razón. Jayson Tatum está cumpliendo su sueño.