Mikel Sanz no ha sido el único vasco que ha despedido la temporada con una actuación estratosférica. Si el pívot del EASO ha sumado 77 de valoración, Javier Langarica, interior del Unamuno vasco, se ha ido hasta los 50 de valoración en la victoria de su equipo ante el San Ignacio para despedir la que ha sido para el conjunto bilbaíno una histórica y bonita temporada.

Langarica guió a su equipo hacia una victoria que será recordada por su exhibición. El interior logró 50 puntos de valoración gracias a sus 29 puntos (10/15 en tiros de dos), 18 rebotes, 6 recuperaciones, 3 tapones y 10 faltas recibidas. Tremendo.

¿Quién es Langarica? Habitual en las categorías inferiores de la selección de Euskadi, “se trata de un ala-pívot de 1.98 metros muy hábil, con buen juego de espaldas a canasta, eficaz en en el tiro de media distancia y cada vez se atreve más y es más seguro desde más allá de la línea de 6’75. Langarica es un excelente reboteador, es un jugador con brazos largos y eso lo aprovecha para ser un buen intimidador en defensa”, nos comentan desde tierras bilbaínas donde han seguido muy de cerca a la joven promesa del Unamuno.

El Unamuno lleva varios años trabajando bien en sus categorías inferiores y tras la marcha de Unai Mendikote ha sido Javi Langarica el que se ha hecho amo y señor de un cadete que ha terminado la liga en segunda posición por detrás del EASO de San Sebastián. Ello le permitió acudir a la Seu d’Urgell-Andora a disputar el Campeonato de España Cadete y allí perdieron ante Movistar Estudiantes y CAI Zaragoza, quedándose sin opciones a falta de la última jornada de pasar a los octavos de final. Sin embargo, en ese último partido Langarica dejó su huella.

¿Quieres verle en acción? Así jugaba Langarica hace dos años (Vídeo: Basketball Player Advisor)