Lamentable imagen. Hace unos días mostrábamos una secuencia en la que el entrenador de Grecia abofeteaba a su jugador. Ahora, peor todavía. Os situamos, escuela secundaria en EEUU. Un jugador se le va la cabeza tras pitarle el árbitro una acción en la que no estaba de acuerdo. El nombre del jugador es Mason Holland, que fue expulsado del equipo y suspendido de la escuela por 10 días. Él todavía se enfrenta a cargos por delitos graves que podrían provocar su total expulsión de la escuela.

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