El 15 de agosto de 1990 España jugó en Salta su penúltimo partido en el Mundial de Argentina. Contra Venezuela y en la fase de consolación. La Selección ganó con un amplio marcador (122-102) y Jordi Villacampa, su alero titular, firmó 48 puntos.

Fue no sólo el récord de anotación individual español en un partido de Mundial sino también de toda la historia del equipo. Su serie fue de 17 canastas de 2 puntos, 2 triples y 8 tiros libres en los 40 minutos que permaneció en pista: es decir, todo el partido.

El récord de Villacampa dejó atrás el que desde hacía 34 años ostentaba Jordi Bonareu, autor de 45 puntos en un partido contra Bélgica en 1956, aunque en su caso fue un partido amistoso. El propio Bonareu telefoneó a Villacampa desde España apenas un rato después de finalizar el partido para felicitarle por haberle superado.

Hace un año, a pocos días de comenzar la Copa del Mundo en China, Villacampa envió a los jugadores un mensaje de ánimo en el que, además, les deseaba que alguno de ellos dejara su récord atrás. Pero 30 años después, aún sigue vigente…