Imagínense jugar con con una dioptría de -9 en un ojo y -11 en otro. En términos médicos, la persona que sufre esos valores es prácticamente ciego. Para muchos una desgracia, un problema en la vida. Para nuestro protagonista, solo una barrera para realizar el deporte que más le gusta, el baloncesto.

Se llama Christian King y esta temporada está cumpliendo su sueño en la Virginia School for the Deaf and the Blind. Una escuela dedicada a las personas ciegas y sordas. No solo a aprender conocimientos sino también a poder desempeñar cualquier deporte sin encontrar ningún problema.

King, nuestro protagonista, ha hecho historia. Es el primer jugador ciego en un equipo de sordos. Todos sus compañeros tienen discapacidad auditiva menos él, que la sufre en la visión. Curiosa e interesante la unión de una plantilla que se compenetra perfectamente.

B9315343023Z.1_20141210183349_000_GMK9CE8HP.1-0[1]Según el Newsleader, medio que recoge esta historia, su visión no le permite ver más allá de su nariz. En la pista, él sólo ve siluetas o grupos de personas y, obviamente, es muy difícil cuando tiene que lanzar o intentar defender y especialmente con jugadores sordos y mudos que se expresan sólo por la lengua de signos.

Desde que se unió al equipo, Christian ha aprendido varias palabras para comunicarse con sus compañeros de equipo como “ataque”, “rebote” o “pase”. Sin embargo, se vio obligado a no jugar durante un partido fuera de casa. La cancha estaba muy mal iluminada para que pudiera distinguir a sus compañeros.

King es el primer atleta con discapacidad visual, según trabajadores de la VSDB, que ha jugado al baloncesto. Su historia, es un ejemplo para todos y más en un día como hoy. Santa Lucía. patrón de los ciegos. 

Terminamos esta preciosa historia con una frase de Christian King: “Yo no voy a tener a mi madre agarrándome la mano el resto de mi vida. Así que tengo que empezar a hacer estas cosas por mí mismo.Tengo que ser mi propio cuidador, para que pueda encontrar la manera de hacer frente a estos problemas. Para estar bien en el futuro”.

Así es como empezó a practicar deporte, a jugar al baloncesto, a invitarme a escribir este relato que sirve de ejemplo para todos.

King no ha anotado en un partido todavía. Tiene la esperanza de hacerlo antes de fin de año. Con su perseverancia, seguro que lo consigue.

 

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Fotos: Griffin Moores