“Estoy muy orgulloso de mis jugadores. Hemos conseguido un gran resultado con espíritu de sacrifico, compromiso y buen juego y estamos clasificados para la siguiente fase. Además, con el hecho de haber logrado un 4-0 que, de momento, nadie tiene. Por ello ya hemos dado un paso firme en la segunda fase”

Con el triunfo de España ante Montenegro, la selección selló el primer objetivo: pasar a la siguiente fase de la clasificación del Mundial 2019. Pero este proceso es largo y complejo: todavía quedan dos partidos de esta primera fase y los resultados se acumulan a la siguiente, aunque la mecánica no está clara. La Federación, según publica AS, ha pedido a FIBA que aclare si se acumulan todos los resultados o se desechan aquellos logrados ante el equipo eliminado.

La próxima ventana, prevista para finales de junio, enfrentará a España contra Eslovenia, a domicilio, y Bielorrusia en casa. A expensas de que se confirme oficialmente cuántos marcadores se arrastran, lo ideal sería pasar ‘limpios’; es decir, sin ninguna derrota, por lo que pese a estar clasificados, la próxima ventana también es importante. Si finalmente no cuentan los partidos ante el eliminado (que a día de hoy sería Bielorrusia, aunque está empatada con Montenegro), sería importante no perder en Eslovenia. En cualquier caso, la victoria ante Montenegro ha allanado el camino.

El dilema se abre porque en los siguientes partidos, insistimos, a finales de julio, técnicamente podrían ser convocados los jugadores de la Euroliga, ya que no coincide con esa competición que finaliza en mayo, e incluso los de la NBA, que ya habría terminado a mediados de junio. Por eso son importantes las palabras de Scariolo ayer, tras el partido de Zaragoza:

“Tenemos que encontrar un equilibrio lógico entre el objetivo de clasificarnos para la Copa del Mundo y el paso a los jugadores españoles. Está, por ejemplo el caso de Barreiro, que por fin ha podido debutar, ha trabajado muy bien dos semanas y ha sido un premio merecido.”