A qué prestarle atención y de qué preocuparse con cada franquicia (y II): Conferencia Oeste

octubre 15, 2018

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Todo tiene su lado positivo y su lado negativo. Motivos para ilusionarse y razones para preocuparse. Y como la NBA no es excepción, Andrés Monje y Enrique García se dedican a buscar el lado amable y el amargo de cada una de las franquicias de la Liga.

Monje se centra en argumentos que ilusionan y a los que prestarle atención… y García en lo contrario, es decir sobre qué conviene preocuparse con cada equipo.

En esta segunda parte, ambos abordan la Conferencia Oeste:

Dallas Mavericks

  • A qué prestarle atención: Dirk Nowitzki, uno de los mejores jugadores de la historia, cumple 21 años en la NBA (igualando el récord de siempre). Todos ellos en los Mavs (en solitario mejor marca de la historia). Como su marcha cada vez está más próxima, paladear las últimas gotas de magia que deje el alemán sobre una cancha de baloncesto es obligatorio. No podemos invertir el paso del tiempo pero sí aprovechar su sentido. Más allá, el desembarco de uno de los casos de dominio precoz más fascinantes que haya visto Europa es otro escenario imposible de rechazar. Luka Doncic puede encontrar en Dallas un contexto muy propicio para que se adapte, brille y evolucione al máximo su potencial. El triple escenario ideal. El equipo está entrenado por un maestro como Rick Carlisle y tiene otro diamante por desarrollar como Dennis Smith. A ti no te tengo que convencer, Enrique. Pero imagino que, con semejantes atractivos, al resto de aficionados tampoco demasiado.
  • Sobre qué preocuparse: Fácil te lo han puesto: todo el mundo va a tener un ojo puesto en los Mavs y en Luka Doncic, sea para bien o para mal. Más allá de la ¿polémica? sobre si Doncic está pasado de peso o no (se habla muy bien del Wendy’s que hay a dos manzanas del American Airlines Center, cuidado con eso) lo que realmente preocupa en Dallas es la posibilidad de que Doncic y Dennis Smith Jr no terminen de congeniar. Ya sea dentro de la pista, donde parecen compatibles a priori pero Dennis especialmente podría acusar una pérdida de protagonismo, como fuera de ella, aunque por el momento los Mavs les han puesto a vivir casi puerta con puerta y parece que están desarrollando una amistad. De la conexión Dennis – Luka depende buena parte del futuro de los Dallas Mavericks.

Denver Nuggets

  • A qué prestarle atención: Con los dedos de una mano se cuentan los equipos que puedan tener un ataque tan sugerente como el de los Nuggets. Quizás incluso sobren dedos. Denver lo tiene todo para crear una fuerza efectiva y visual, porque además de recursos lo que destaca es la naturaleza de los mismos. Nikola Jokic es un auténtico genio, uno de los mayores talentos creativos que he visto como pívot. Paul Millsap es un contrapunto perfecto para él. Y ambos están rodeados de otros buenos pasadores y excelentes tiradores en un sistema fluido y agresivo. Además, el perímetro está pendiente de alguna explosión, con Jamal Murray y Gary Harris apuntando a ello. Va a ser un equipo muy, muy divertido de ver. La defensa ya tal.
  • Sobre qué preocuparse: De Denver me preocupan dos cosas principalmente. Una es Isaiah Thomas, primero porque aún no se ha recuperado de la cadera y la posibilidad de que nunca vuelva a ser el mismo cada vez parece más real; y segundo porque incorporándose con la temporada comenzada podría romper el ritmo de los Nuggets. La otra cosa que me preocupa es su defensa. El año pasado tuvieron una de las 8 peores defensas de la liga, y no han añadido piezas que ayuden en ese sentido, aunque una presencia más continuada de Paul Millsap sano debería ayudar en ese sentido. Ahora que es uno de los jugadores mejor pagados de la NBA también es hora de exigirle a Nikola Jokic un nivel defensivo decente.

Golden State Warriors

  • A qué prestarle atención: No sé si una colección de talento prácticamente sin precedentes, estructurada además de forma impecable por Stever Kerr, necesita precisamente que invitemos a seguir sus andanzas. Más allá de fobias, más o menos justificadas, no ver jugar al baloncesto a estos Warriors es un error. No solo por el increíblemente alto nivel que tienen sino por las formas. Es un equipo que prescinde a menudo del juego de bloqueo directo y los aclarados, y cuyo uso del triple es controlado (los datos hablan más fuerte que los tópicos), lo que en realidad hace es crear secuencias de 3×3 en los que pases, cortes y bloqueos indirectos son capitales. Es una sinfonía letal de movimientos, pases y capacidad de ejecutar. En otras palabras, una gozada para la vista. El desequilibrio que tienen no hace falta ni reseñarlo… y a estas alturas ya tampoco cómo su versatilidad defensiva refleja el futuro del propio juego. Si de verdad te gusta este deporte, tienes delante a uno de los mejores equipos de siempre. Tú mismo.
  • Sobre qué preocuparse: Podrían suceder muchas cosas que acabasen con la dinastía de los Golden State Warriors en la NBA y que evitasen que ganen el próximo anillo. Por ejemplo, la Falla de San Andrés podría provocar que todo el estado de California se desprendiese de Estados Unidos. Podría haber un apocalipsis zombi. Quizás estalle una guerra nuclear y todos terminemos en refugios subterráneos. O puede que DeMarcus Cousins destroce desde dentro la química del vestuario. Siendo todo bastante poco probable (unas cosas más que otras. Nunca se sabe con Corea del Norte), eso último es lo que debe preocupar a los Warriors. No por Cousins únicamente, ya que el pívot llega lesionado y consciente de que es un año de recuperación, pero sí por la química general. No existe eso de cansarse de ganar, pero sí lo de acostumbrarte (demasiado) a ganar. Ahí la intensidad puede bajar, y llegar a causar conflictos internos, y… seamos realistas. Salvo plaga de lesiones, tenemos las mismas probabilidades de ver a un equipo eliminando a los Warriors que de ver al Real Madrid en la NBA. Nunca digas nunca, pero…

Houston Rockets

  • A qué prestarle atención: Si adoras lo competitivo y los modelos que buscan la mayor productividad, son tu equipo. Todo minuciosamente estudiado y regulado, incluido que James Harden y Chris Paul pueden tener el balón en sus manos tanto como deseen. Porque luego producen de forma salvaje, claro. Harden puede acabar siendo monótono pero su cóctel pase, bote, tiro y primer paso encuentra poca comparativa. Además la inclusión de Carmelo Anthony hace aún más interesante a Houston porque, a su modo, eleva el techo ofensivo del equipo… y baja el suelo potencial global. La defensa (magnífica el curso pasado pero que apunta a tener más problemas este), también es un detalle muy a seguir. Y seguro que Enrique la exprime bien ahora.
  • Sobre qué preocuparse: Aparte de por la simple y dolorosa existencia de los Golden State Warriors, en general, a los Rockets debería preocuparles la baja de Trevor Ariza y Luc Mbah-Moute. Como apunta Andrés, la defensa debería bajar algunos puntos al perder a estos dos jugadores y añadir, presumiblemente con buena cantidad de minutos, a Carmelo Anthony. Con la columna vertebral de Chris Paul y Clint Capela, y con complementos como P.J. Tucker y James Ennis tienen piezas para formar una buena defensa, pero probablemente no al nivel de exigencia necesario para frenar a unos Warriors a pleno funcionamiento. Y ojo, no solo han perdido a Ariza y Mbah-Moute: hace unas semanas se retiraba Jeff Bzdelik, el entrenador asistente que diseñó la excelente defensa de la temporada pasada.

Los Angeles Clippers

  • A qué prestarle atención: El gran foco de los Clippers va a estar en lo que suceda el próximo verano. Pero antes también van a tener escenarios a seguir, aunque hayan perdido competitividad. El primero de ellos, la apuesta de Tobias Harris por si mismo después de rechazar 80 millones de dólares (por 4 años) hace unos meses. Más allá, si Doc Rivers logra equilibrar quintetos con Gallinari y el propio Harris en pista. Además, el perímetro me genera una enorme curiosidad, porque tanto Beverley como Bradley vienen de un curso para olvidar pero son jugadores con bastante que aportar, sobre todo a nivel de identidad y defensa; y Lou Williams demostró su capacidad aprovechando la oportunidad que tuvo. Pero, al mismo tiempo, lo que los Clippers deberían cuidar de verdad… es a sus novatos en el exterior, Gilgeous-Alexander y Robinson. Difícil definir su rumbo antes de verlos en acción pero eso, a su modo, también les hace atractivos.
  • Sobre qué preocuparse: Los Clippers aseguran públicamente que creen que son un equipo para luchar por los Playoffs en el oeste, pero me temo que la realidad es que van a estar en tierra de nadie. En ese espacio conocido como la mediocridad han pasado buena parte de la historia de la franquicia, y lógicamente no quieren volver a eso. Desde la marcha de Chris Paul han apostado por una reconstrucción rápida pero tratando de mantener la competitividad, y lo peor que pueden hacer sería perder su flexibilidad salarial futura haciéndose por medio de un traspaso con algún parche a corto plazo cuando se empiecen a ver lejos de Playoffs. Pero no creo que vayan a precipitarse, pues están tomando decisiones bastante coherentes desde que Jerry West entró en la franquicia. Y desde que Doc Rivers salió de los despachos.

Los Angeles Lakers

  • A qué prestarle atención: Si vives en este planeta y te gusta mínimamente el baloncesto, ya sabes que LeBron James jugará en los Lakers. Pero, más allá de la noticia, su desembarco en Los Angeles es una historia con mayúsculas por varios motivos. Primero porque es obligatorio seguir al mejor jugador de esta era y uno de los más grandes de siempre. Segundo porque llega a un equipo que a priori está muy lejos de la élite y en la Conferencia del terror. Tercero porque tiene a su lado un núcleo de jóvenes (Ball-Hart-Ingram-Kuzma) de magníficas posibilidades, al que su enorme influencia puede proyectar (les va a servir facilidades constantemente). Y cuarto porque el cóctel de acompañamiento parece sacado de una película de Tarantino: Rondo, Stephenson, Beasley y McGee son de todo menos comunes y de todo menos estables. Para bien o para menos bien, los Lakers son esa superproducción que, incluso sin pretender hacerlo, vas a seguir este año.
  • Sobre qué preocuparse: Está genial que introduzcas el tema de las películas, Andrés, teniendo en cuenta que no son pocos los que piensan que la marcha de LeBron a los Lakers responde más a intereses de marketing y negocios en Hollywood que a elementos deportivos. Esa podría ser una preocupación, que LeBron esté tan centrado en otros negocios que la cancha pase a un segundo plano… pero nadie en su sano juicio o que no sea un hater se lo cree. Preocupante sería que no encaje con Ingram o especialmente con Lonzo Ball, o que la batería de veteranos contratada quite minutos y corte la progresión de los Kuzma o Hart. O que la grabación de Space Jam 2 coincida un día con un partido de los Lakers.

Memphis Grizzlies

  • A qué prestarle atención: Los Grizzlies son bastante mejor equipo de lo que muestra su récord del pasado curso. La lesión de Conley al comienzo derrumbó la nave y la franquicia se lanzó directa a por un alto puesto en el Draft. Pero su estado real no es ese. Soy consciente de que emplear aquí el concepto ‘mantenerse sanos’ quizás sea mucho pedir, pero a poco que tengan regularidad jugadores como Gasol y el propio Conley montan un bloque decente. Es posible que además sea su último año juntos (Marc es agente libre en verano), por lo que por respeto a lo que fue el Grit’n’Grind merecen consideración. Además los complementos han mejorado, con casos como los de Kyle Anderson y Garrett Temple que están fuera del radar pero son perfiles muy útiles. E incluso tienen en Jaren Jackson Jr a uno de los novatos más sugerentes del último Draft.
  • Sobre qué preocuparse: ¿Alguien ha dicho lesiones? Es completamente imposible hablar de estos Memphis Grizzlies sin mencionar la salud de sus jugadores, porque de ello depende por completo su temporada. Si Conley y Marc Gasol juegan la mayoría de los partidos, habremos recuperado a otro equipo candidato a meterse en los Playoffs. Pero las lesiones no son su único problema. Siguiendo las costumbres de la franquicia, es bastante probable que se encuentren con problemas de espaciado ofensivo debido a la falta de amenazas exteriores (Kyle Anderson, su apuesta en el mercado, no llega al 34% de acierto en triples en su carrera). Y la plantilla parece corta, muy corta, incluso aunque Jaren Jackson estuviese listo para aportar desde ya. Anda, casi nos vamos sin mencionar a Chandler Parsons. Repitan conmigo: “solo esta y otra temporada más. Solo esta y otra temporada más. Solo esta y otra temporada más…”.

Minnesota Timberwolves

  • A qué prestarle atención: Si haberle dado a Karl-Anthony Towns 190 millones en 5 años significa que más balones pasarán por sus manos en ataque, aquí celebramos la inversión. Si el jugador decide de una vez aplicarse atrás hasta el punto de aprovechar sus condiciones de élite para ello, celebraremos aún más. Con el episodio de Butler aún por resolver, Minnesota parece tener más asuntos de los que preocuparse que clavos a los que agarrarse. Pero en cualquier caso, sea bueno o menos bueno, hay varias situaciones muy a seguir: la evolución de Wiggins (sea hacia la dirección que sea), la gestión de Thibodeau (sobre todo del aspecto defensivo, que no ha conseguido arrancar y le debe quemar por dentro), el rol y continuidad que acaba adquiriendo Derrick Rose (esto para los que somos románticos) y si acaban firmando más jugadores de los Bulls (esto a modo ya de superstición). Hay bastante talento en plantilla pero el ‘caso Butler’ puede devolver a los Wolves a la disfuncionalidad masiva a la que nos tenían acostumbrados.
  • Sobre qué preocuparse: Nunca se sabe cómo puede reaccionar alguien a quien le acaba de dejar el amor de su vida, como Thibodeau con Jimmy Butler si se termina de consumar el traspaso. Puede que entre en una ola de rabia y destrucción, haciendo jugar a todos sus titulares 48 minutos por noche, o que se encierre en su despacho a escuchar Everybody Hurts una y otra vez en bucle. De cualquier forma, el resultado del ‘caso Butler’ va a marcar el futuro próximo de la franquicia. Thibodeau se ha opuesto a lo que parece una orden clara del dueño de la franquicia, la de traspasar a Butler, y si lo sumamos al decepcionante rendimiento defensivo del equipo puede que su etapa en Minnesota acabe mucho antes de lo esperado. También las opciones de entrar en Playoffs este año y en venideros dependerá de lo que puedan conseguir en un hipotético traspaso. No lo puedo decir mejor que Andrés: la sombra de la disfuncionalidad masiva vuelve a cernirse sobre los Wolves.

New Orleans Pelicans

  • A qué prestarle atención: De pequeños podíamos ver series de dibujos animados en los que el protagonista fuese como Anthony Davis. La sensación de darse cuenta de que algo así puede ser real es bastante emocionante. Davis apunta al año de su vida (palabras mayores) rodeado de una estructura más que sugerente. Si Mirotic y Randle cuadran bien en la rotación del cuatro y Holiday se mantiene sano, los Pelicans pueden mantener las expectativas que generó su recta final del pasado año. Además su estilo de juego (frenético), vía Alvin Gentry, les hace una gran opción en el ‘League Pass’.
  • Sobre qué preocuparse: 1 de julio de 2020. Es la fecha futura que atormenta a los New Orleans Pelicans. Es el día en el que Anthony Davis puede convertirse en agente libre. Y no es una fecha que esté tan lejos como parece. Es solo esta y otra temporada más, y entonces Davis será libre. Así que los Pelicans están en medio de su misión de convencer a la estrella de que merece la pena quedarse. La temporada pasada vimos el primer paso realmente positivo en ese sentido, y estaremos expectantes al nivel de New Orleans este año con la llegada de Randle pero también con las pérdidas de Cousins (a gran nivel el año pasado en temporada regular) y Rajon Rondo (reemplazado por un jugador similar pero en una versión mucho peor como Elfrid Payton). Es más, muchas estrellas ya ni llegan a ser agentes libres y piden su salida con antelación por medio de un traspaso. Sigan la progresión: Paul George. Kyrie Irving. Kawhi Leonard, Jimmy Butler (próximamente)… ¿Anthony Davis?

Oklahoma City Thunder

  • A qué prestarle atención: No va a ser lo más popular del mundo que el primer nombre que cite aquí vaya a ser Andre Roberson, lo sé. Pero pienso que su regreso (y nivel) es lo que más puede marcar cómo de competitivos sean los Thunder este año. Roberson no es el mejor jugador de Oklahoma, ni siquiera está en el top 3, pero puede que sí sea el más necesario para hacer ese ‘click’ que los equipos requieren para ofrecer lo mejor de su repertorio. Los Thunder son un equipo que puede dominar atrás (juntar a Roberson con George, Adams y Grant quita el hipo) y van a necesitar a esa pieza sana para lograrlo. Más allá, por supuesto jugadores como Westbrook y George, más una buena (aunque corta) nómina de secundarios, resultan atractivos. Y claro que la coexistencia entre Westbrook y Schröder va a ser muy importante. Pero si hablamos de competir… van a necesitar ‘al chico que no sabe tirar’ en cancha.
  • Sobre qué preocuparse: Yo también empiezo por Andre Roberson, como todo el mundo esperaba. Coincido en que de su presencia depende en buena parte el equilibrio de los Oklahoma City Thunder, por eso es una mala noticia, ya para empezar, que haya sufrido un retraso en la recuperación de su lesión. Puede que no regrese incluso hasta enero, y después habrá que darle un tiempo para que su rodilla vuelva a ser la misma. También existe preocupación por cómo pueda llevar Schroder convertirse en el nuevo Reggie Jackson, un base que domina balón, que podrá jugar algunos minutos de dos, pero que tendrá que aprender a vivir bajo la gran sombra de Russell Westbrook. Y ya saben: el puesto de perritos calientes, lejos de Nerlens Noel.

Phoenix Suns

  • A qué prestarle atención: Devin Booker y Deandre Ayton pueden formar una pareja devastadora. Conviene seguir la química que van adquiriendo en pista durante el primero año del pívot, además de comprobar cómo evoluciona el rol de Booker en lo creativo. Porque es un salvaje anotador pero Phoenix no tiene directores de juego sólidos y le van a necesitar ahí. En ese sentido, me genera mucho interés qué tipo de impacto pueda tener Igor Kokoskov en ese grupo, tremendamente joven y con una estructura prácticamente por formar desde cero. Si el serbio desarrolla bien a Jackson y Bridges, Phoenix puede aparecer en el mapa competitivo muy pronto. Al menos si no desmontan su trabajo desde arriba.
  • Sobre qué preocuparse: Si es que los Suns se escriben solos gracias a su dueño, Robert Sarver. Incluso cuando toma una decisión posiblemente acertada, como despedir a Ryan McDonough, un general manager con una trayectoria irregular, es capaz de liarla tomando la decisión en el peor momento posible, a una semana de comenzar la temporada regular. En Phoenix siguen la línea que ya hemos mencionado en algunas franquicias: cuando lo preocupante y lo que pudre al resto está en la cúspide, es difícil salir del pozo. Por cierto, lo más parecido a un base titular que hay en estos Suns es Isaiah Canaan o el rookie francés Elie Okobo. En 2014 tenían a Goran Dragic, Eric Bledsoe e Isaiah Thomas y ahora han pasado al otro extremo.

Portland Trail Blazers

  • A qué prestarle atención: No es solo que sean muy buenos, es que además Damian Lillard y CJ McCollum son realmente divertidos de ver. Todas las expectativas de los Blazers circulan en torno a que hagan lo de siempre en ataque (producir prácticamente todas las ventajas para el resto y ejecutar de forma eficiente, lo cual no es poco) y mantengan lo del año pasado en defensa (significativo paso adelante). Pero a mí en Portland me suscitan especial interés dos detalles más. El primero si Nurkic queda en un buen complemento en un equipo sólido y un sistema que le beneficia (Stotts le protege bien atrás) y el segundo si Evan Turner o Maurice Harkless son capaces por fin de dar un paso adelante en ataque para hacer al equipo menos previsible y, como consecuencia, mejor. Si lo que te gusta es lo defensivo, el papelón que hace Aminu en Portland también es digno de seguir.
  • Sobre qué preocuparse: La conferencia Oeste viene más potente que en los últimos años. LeBron James ha llegado a los Lakers, y eso les coloca virtualmente en Playoffs. Si Millsap está sano, los Nuggets también lo pelearán. Los Grizzlies quieren pensar que con Conley y Gasol pueden regresar. Los Spurs han perdido a Leonard pero han ganado un DeRozan. Y entre todo esto, los Blazers apenas se han reforzado, con Seth Curry (se perdió toda la temporada pasada) y Nik Stauskas (Sauce Castillo) como incorporaciones más importantes. Que no se despisten… que en el Oeste va a haber dos o tres equipos dignos de Playoffs que se van a quedar fuera.

Sacramento Kings

  • A qué prestarle atención: Cualquiera de los múltiples jóvenes que poseen puede dar un paso adelante. Pero al mismo tiempo ninguno de ellos resulta garantía absoluta para lograrlo. Es lo complejo de los Kings, que continúan por norma en el pozo de la Liga sin saber realmente si alguno de los talentos que han ido reclutando vía Draft a lo largo de los años (y ya son unos cuantos) puede sacarle de ahí a medio plazo. Eso genera una espiral que agota la paciencia de cualquiera. Me gusta mucho Bogdan Bogdanovic y me intriga mucho el caso de De’Aaron Fox, que está a un lanzamiento decente de convertirse en una muy buena baza. Pero va a ser la propia temporada la que vaya sirviendo el foco a un joven u otro. ¿Lo ideal? Que Bagley aproveche el hueco de la pintura y Giles comience a dejar destellos de lo que puede llegar a ser. Pero con los Kings todo siguen siendo incógnitas.
  • Sobre qué preocuparse: Me preocupa la salud de Andrés, después de conseguir sacar un párrafo de casi 160 palabras más o menos positivas de los Sacramento Kings. Les espera una temporada larga, con muchos minutos para que los jóvenes aprendan, para ver quién vale y quién no… lo que viene siendo una temporada de tanking, pero con el añadido de que ni siquiera tienen su primera ronda del año que viene para poder disfrutar de la parte positiva de perder tanto. Llevan sin entrar en Playoffs desde 2006… y lo que les queda. Pensándolo mejor, ya sabía que Andrés era capaz de sacar algo positivo de cualquier situación. Lo que realmente me preocupa es la salud de los fans de los Kings.

San Antonio Spurs

  • A qué prestarle atención: A pesar de la retirada de Ginobili, de la salida de Parker, del triste episodio vivido con Leonard, de la terrible noticia de la lesión de Murray. A pesar de todo y más… son los Spurs. Sigue siendo un equipo entrenado por Gregg Popovich, uno de los más grandes de siempre. Y con el suficiente callo competitivo como para revertir cualquier escenario negativo. La llegada de DeRozan a San Antonio me parece uno de los episodios a seguir en la Liga este año, estará hipermotivado y va a tener todos los galones exteriores de un equipo que sabe muy bien a lo que juega. Posiblemente Pop sea capaz de crear de nuevo una defensa consistente (y tendría mucho mérito, en la situación de recursos en la que están) y además ver cómo un ataque absolutamente contacultural, que se apoya en ritmos tranquilos, la media distancia y el tamaño en la pintura, puede sobrevivir es algo apasionante. Por si acaso, yo no les descartaría para volver a jugar playoffs y lo que surja.
  • Sobre qué preocuparse: Tendremos que ver cómo rinden en ataque unos Spurs que van totalmente en contra de lo que se estila ahora en la NBA. En una liga en la que prima el triple y la penetración, en San Antonio han juntado a dos de los jugadores que más usan la media distancia de toda la competición en LaMarcus Aldridge y DeMar DeRozan. En el peor de los casos, es posible que este estilo anacrónico y el envejecimiento de algunas de las piezas importantes, resaltado por los problemas de lesiones de los jóvenes como Dejounte Murray, tengan como consecuencia que veamos una temporada dura para los Spurs. Pero es que, incluso intentando verlo de la forma más negativa posible, personalmente me cuesta apostar en contra de Popovich.

Utah Jazz

  • A qué prestarle atención: A su defensa. Si te gusta ver defensas de alto nivel, tienes que ver a los Jazz. Es una estructura tremenda de agresividad, ayudas, condicionamiento del plan rival y dominio individual. Tiene momentos absolutamente crueles con el adversario, donde no solo piensas que no podrá anotar sino que ni siquiera podrá generar un buen tiro. Pero no queda ahí, los Jazz son bastante más que uno de los grandes equipos defensivos de la actualidad. En ataque van justos de desequilibrio individual, es cierto, pero el que aporta Donovan Mitchell (como retroceder en el tiempo y ver a un molde de Wade emerger en la NBA actual) es muy hipnótico y el comportamiento del equipo es bastante bonito de ver. Mucho pase, movimiento sin balón y jugador que entiende su papel. Baloncesto colectivo de altísimo nivel. Ah, y Ricky Rubio feliz sigue significando baloncesto feliz.
  • Sobre qué preocuparse: Al acabar cada partido los Utah Jazz deberían meter en una cámara criogénica a Rudy Gobert, sacándole de nuevo solo para el comienzo del partido siguiente. Donovan Mitchell es el motor del equipo, Ricky Rubio quien le da alegría, Joe Ingles y Derrick Favors contribuyen a su carácter competitivo… pero es Gobert, el vigente ganador del premio al mejor defensor de la NBA, el que marca lo lejos que pueden llegar los Jazz. O es su salud, mejor dicho. En 2014 jugó 45 partidos. En 2015 jugó los 82. En 2016 jugó 61 partidos. En 2017, 81. En la temporada pasada se quedó en 56 partidos. Siguiendo esa línea… ¿toca temporada sana?
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