NBA

De ‘martirizar’ a Stephen Curry… a tener que dejar el baloncesto: la emotiva historia de CJ Young

diciembre 4, 2018

¿Lo compartes?

Mucho antes de ganar títulos y de ser elegido MVP de la temporada, mucho antes incluso de pisar la NBA, Stephen Curry era un chico aparentemente normal. En su etapa de formación, de hecho, un objetivo claro para los rivales a los que se enfrentaba, dadas sus frágiles condiciones físicas. Una extraodinaria historia de Jackie MacMullan, en ESPN, revela un episodio clave en la formación de Curry como jugador.

La historia de MacMullan cuenta que, con 12 años, Curry ni siquiera era el mejor jugador de su equipo. Tenía un compañero, llamado CJ Young, que era -según definía el propio jugador de los Warriors- “un monstruo”.  “Era un fenómeno físico, con velocidad, cualidades atléticas y una gran coordinación ojo-mano. Era la referencia para los jugadores de baloncesto entonces en Charlotte. Y me dominaba claramente”, explicaba Curry.

Young y Curry fueron compañeros de equipo. Y el primero encontró la forma de mejorar al segundo: endurecerlo. “Steph era pequeño, débil, mi trabajo fue hacerlo fuerte”. Esa misión fue solicitada por su propio padre, Carl Young, que entrenaba al equipo. Su hijo tenía que ponerle las cosas difíciles a Curry, llevarle al extremo, porque sólo así lograría superar las adversidades y llegar a ser mucho mejor jugador. Su talento no bastaba, necesitaba hacerse duro en lo físico y lo mental.

“Era pequeño y delgado. Sabía que podía hacer más, así que estaba tratando de superar mis límites”, confesaba Curry, que sí era un excelente tirador. Esa cualidad con el lanzamiento, unido a su debilidad física, le convertía en foco de iras de los rivales. En una ocasión, según contaba Carl Young, padre del compañero de Curry y entrenador de aquel conjunto,  durante un partido en el que ya había anotado siete triples seguidos, Curry fue empujado contra las gradas por los rivales, ante la mirada de la madre de Steph, Sonya, en la tribuna. “Fue un golpe brutal, Steph no dejó de llorar en dos partidos”, contaba el técnico.

Como a los rivales les resultaba difícil parar su juego, trataban de intimidarlo. Pero Young estaba allí para defenderle. “Pude oírles. Preguntaban quién era el hijo de Dell, el jugador NBA, y decían ‘vamos a por él’. No me gustó nada eso”, afirmaba Young.

Caminos separados, desenlaces muy distintos

Sin embargo tiempo después, aquel niño que era mucho mejor que Curry cambió de equipo. Y fue la prueba definitiva para Steph, porque medirse a él le cambió la perspectiva. “Fue un gran desafío para mí, me hizo darme cuenta de cómo era el juego físico en el baloncesto. CJ me sacaba de mi zona de confort, fue una buena etapa de mi vida en la que podía ver si lo podía gestionar o no”, explicaba Curry.

Sus caminos se fueron separado. Y cambiando de forma drástica. Curry entró en la universidad, concretamente en Davidson, y su carrera cambió por completo. Pero debido a temas académicos, Young no llegó a correr la misma suerte. No entró en la universidad, siguió trabajando su juego hasta que, en 2007, su vida cambió. Nada volvió a ser igual.

Tras una sesión de gimnasio, CJ comenzó a sentir un cosquilleo en el brazo derecho, después su parte derecha del cuerpo comenzó a entumecerse y llegaron a paralizársele las piernas. Fue llevado rápidamente al hospital, donde en principio no sabían descifrar qué le pasaba. Él ni siquiera sentía dolor. Tras múltiples pruebas, se le detectaron daños en el cerebro y esclerosis múltiple. Podría volver a caminar, pero su parte derecha del cuerpo había quedado muy debilitada. Aquello acabó con su carrera. “No podía hacer que mi cuerpo funcionase como antes. Jugar al baloncesto dejó de ser una opción”, comentaba CJ.

El pasado mes de febrero, preguntado por periodistas, Curry confesó que había un jugador que, en su juventud, le dominaba siempre. Habían perdido contacto, pero al conocer -de mano de uno de esos periodistas- que Young sufría una enfermerdad de ese calibre, Curry quedó muy sorprendido. “¿Esclerosis múltiple¿ ¿tan grave? Joder, eso es muy duro”, apuntaba. Después de un momento de pausa, en el que Curry parecía digerir internamente la noticia, el jugador de los Warriors respondió con mayor profundidad.

Aseguráos de que sepa cómo disfruté el desafío que fue para mí. Definitivamente ha sido importante en lo que ha sido mi carrera. Cuando llegué a la NBA, Chris Paul y Deron Williams trataban de atacarme porque supuestamente era un desajuste que debían castigar. Pero CJ estuvo haciendo eso conmigo duante años. Y eso me dio una confianza enorme para cuando llegé a ser profesional”, explicó.

Young no pudo llegar todo lo alto que parecía. Pero después acabó haciéndose seguidor de los Warriors y disfruta con el talento del que fue su compañero primero y rival después. Aquel al que él mismo ayudó a mejorar. “Sonrío cada vez que alguien menciona a Steph porque sé por lo que atravesó para mejorar”. El chico que endureció a Curry no tuvo éxito con su carrera. Pero, en silencio, fue una parte importante en la de Curry, uno de los mejores jugadores del planeta.

 

 

Tags
,