El primer duelo de la serie entre los Houston Rockets y los Utah Jazz nos dejó una imagen curiosa, muy comentada en las redes sociales. Fue la defensa de Ricky Rubio sobre James Harden, que en diferentes acciones del choque defendió a James Harden por detrás. A priori, el objetivo era negar a Harden la posibilidad del triple y del step-back, cediéndole un camino hacia la media distancia y, en muchas ocasiones, a su derecha, su lado más débil.

La idea parecía ser obligar a Harden a acercarse a la pintura, donde esperaba Rudy Gobert, u obligarle a buscar compañeros para el triple, confiando en que tuvieran menos acierto que el propio Harden. Un planteamiento que nos dejó imágenes curiosas como esta secuencia:

¿Funcionó este plan? Obviamente la respuesta de partida es no, porque los Rockets ganaron 122-90. Pero las estadísticas nos dejaron unas lecturas interesantes. James Harden lanzó 10 triples, por debajo de su media de 13, y anotó 4, uno menos que su media. Acabó con 29 puntos, 8 rebotes y 10 asistencias, con un 11 de 26 en tiros de campo. En total, los Rockets acabaron con un 15 de 41 en triples y 7 jugadores anotaron en dobles-dígitos.

Si nos fijamos en la defensa sobre James Harden al detalle, en los datos que ofrece NBA Stats, vemos que Ricky Rubio fue el jugador que más le defendió: un total de 32 acciones (el segundo que más fue Royce O’Neal, al que tuvo enfrente en 14 ocasiones). Ante Ricky, James Harden anotó 11 puntos con un 47% de acierto, repartió 6 asistencias y anotó 2 triples.

Más allá, en las 32 posesiones con la defensa de Rubio, los Rockets anotaron 40 puntos. ¿Qué significa esto? Que la idea era interesante pero, en el primer partido, la ejecución no funcionó, ya que Houston fue capaz de producir 1.25 puntos por posesión, por encima de su (excelente) rendimiento en fase regular.

Antes del partido el propio Ricky habló de cómo iban a defender a James Harden y de la dificultad que ello suponía: “La mayoría de sus puntos son tras dribbling. Y queremos limitar eso. Hacérselo difícil. Sabemos que va a anotar. Y sabemos que se va a jugar sus tiros. Pero tenémos que ponérselo difícil una y otra vez”.

El planteamiento no deja de ser curioso, pero más allá de ser acertado o no, como decimos la ejecución no fue buena en muchas ocasiones (no solo por parte de Rubio). Especialmente en la segunda parte, cuando más allá de ofrecerle el lado derecho, en muchas ocasiones se lo concedieron, lo que permitía que Harden tuviese muy cómodamente una ventaja generada sobre la que buscar tiro o pase sencillo. Veremos cómo plantean defensivamente los Jazz los próximos encuentros.

Así fueron las defensas a James Harden, con datos por jugadores (NBA Stats):