En los últimos meses hemos visto a Giannis Antetokounmpo atreverse cada vez más con el lanzamiento exterior, la que hasta ahora era su gran laguna en el repertorio ofensivo. Un crecimiento en este ámbito está siendo evidente a medida que avanza la temporada. En su último gran partido, ante los Sixers, acabó con un buen 3 de 7.

Hay que tener en cuenta que en diciembre y en febrero se jugaron menos partidos, pero el porcentaje de acierto ha ido creciendo en cada mes, hasta situarse en el 40% con el que cerró el segundo mes de 2019, un mes en el que también consiguió sus topes mensuales en porcentaje de tiros (62,1%), puntos (30,6) y porcentaje de acierto en tiros libres (78,3%).

Si comparamos sus datos con el All-Star como referencia, vemos la evolución:

Pre All-Star: 0,5 anotados / 2,5 lanzados / 22,3% de acierto

Post All-Star: 1,2 anotados / 3,8 lanzados / 30,9% de acierto

Y en abril, con solo dos partidos disputados, sus números desde el triple también han mejorado: es el mes en el que más triples ha lanzado (una media de 5 por partido), y en el que más ha metido: 2 por encuentro, con un buen 40% de acierto. El progreso es real.

De hecho, a día de hoy ya ha metido más triples (50) que en la temporada pasada (43), pese a haber jugado menos partidos. Y también ha lanzado más que en ninguna temporada anterior (193), con menos partidos todavía que en ninguna de sus 5 anteriores.

Eso sí, su porcentaje en toda la temporada sigue en un bajo 25,3%, lastrado por el 6% y el 14% que firmó en octubre y noviembre.

¿Cómo tira?

Desde el All-Star break, Antetokounmpo ha lanzado 68 triples. De ellos, 66 han sido desde la zona frontal y solo 2 desde las esquinas.

Es su tipología de triple más habitual, en la que recibe en una buena posición (o directamente tiene el balón en sus manos) y lanza. Esto no ha cambiado. Casi siempre, sin defensor encima. La principal diferencia es que ahora está metiendo más (el 12% de sus puntos han llegado en forma de triples desde el All-Star, el doble que en el tramo antes del All-Star -solo tenía un 6%-).

Ahora el 20% de sus tiros son triples; antes del All-Star solo lo era un 14%.

Y en cuanto a posiciones, no tiene pinta de que veamos a Giannis correteando por las esquinas. Su versión más demoledora llega operando desde el centro de la pista, con espacios. Y si ahí es capaz de amenazar de tres y obligar a su defensor a estar más cerca, su primer paso será aún más destructivo.

Esta es la carta de tiro de Antetokounmpo esta temporada (via NBA Stats):

Trabajo individual

Nunca se ha dudado de la ética de trabajo del griego, que además ahora se ha visto reforzada por una figura. Es la del entrenador Ben Sullivan, un asistente de Budenholzer que llegó con él a Milwaukee y que está especializado en el tiro. Como prueba, su trabajo en Atlanta con jugadores como Kent Bazemore, Tim Hardaway Jr. o DeMarre Carroll. Y parte de ese trabajo también está siendo mental.

Seguro que muchos aficionados recuerdan la imagen de Antetokounmpo recibiendo en la línea de tres y pensando. Pensando si lanzar o no. ‘Overthinking’, como definen a esto los estadounidenses. Pensando demasiado. Seguramente condicionado por las restricciones que le imponía a la hora de lanzar Jason Kidd en sus primeros años en la NBA. La gran duda ahora está en ver si esta progresión es sostenible y se convierte en una nueva amenaza ofensiva del griego.