NBA

La emotiva carta con la que Tony Parker se despide de los Spurs. Te traducimos los mejores pasajes

agosto 7, 2018

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Tony Parker no jugará la próxima temporada en los San Antonio Spurs. El francés conocerá la segunda franquicia en su carrera NBA, los Charlotte Hornets. Pero antes de estrenarse con su nueva camiseta, ha querido dejar buena parte de sus sentimientos y reflexiones al respecto de su historia en San Antonio a través de una emotiva carta en ‘The Players Tribune’, titulada ‘Gracias, San Antonio’.

Traducimos tres pilares vertebrales de la misma, que sirven para entender el significado de la majestuosa obra que durante casi dos décadas han construido en la franquicia texana, que tienen como eje una reflexión fantástica:

“Todo lo que quisimos, al final, fue ganar títulos juntos. Eso fue todo lo que importaba. Fue a la manera de Pop, que era la nuestra. Que significaba que era a manera de los Spurs”

La historia de cómo llegó a los Spurs

“Imagina esto. Te espera una entrevista de trabajo muy importante. Has estado trabajando toda tu vida para llegar ahí […]. La entrevista es al otro lado del mundo, pero no te importa. Montas en avión, cruzas el océano y te presentas allí.

Suena prometedor, ¿verdad?

Bueno, ahora es cuando las cosas empiezan a torcerse. Quizás es el jet-lag, o los nervios. Pero cuando llega el momento de la entrevista no te sientes como habitualmente. Te dicen de hacer algunos ejercicios… y es frustrante. Porque no importa el esfuerzo que pongas, vas un paso por detrás. Pareces superado. Pasados diez minutos, el principal jefe dice que ya ha visto suficiente. Ya está, estás acabado. Gracias por venir.

Suena como una pesadilla, ¿verdad?

Esa es mi historia. Así fue mi primera prueba con un equipo NBA, durante el proceso pre-Draft en 2001. Fue un desastre. Lo hice fatal y cuando acabó daba por hecho que mis sueños NBA habían terminado.

Quizás algunos de vosotros ya supiéseis que esa historia era la mía. Apuesto a que no tantos sabíais el equipo que provocó aquella pesadilla. Pero eran los Spurs.

Es cierto, jugué el peor baloncesto de mi vida en el peor momento posible. Delante de Gregg Popovich y los suyos. Pop y RC Buford trajeron a Lance Blanks, exjugador NBA, para llevar mi prueba. Y me dominó por completo, me hizo parecer… bueno, como el adolescente que en realidad era.

Mucha gente piensa que Popovich es un tipo implacable. Pero os diré una cosa: no habría ni siquiera llegado a la NBA si Pop no hubiese decidido darme una segunda oportunidad. Me invitó a hacer otra prueba. Me aseguré de no tirarla por la borda. Jugué mucho mejor, creo que demostré algunas de las cosas que podía hacer sobre la cancha. Y joder, fue una locura… porque lo siguiente que pasó fue estar viendo el Draft y… ‘Con la 28ª elección del Draft de 2001, los San Antonio Spurs seleccionan a Tony Parker, del Racing Club de París, Francia’.

Dicho de otro modo: conseguí el trabajo”.

La ‘cultura’ de los Spurs… y Tim Duncan

“Por supuesto, el principal motivo por el que la cultura de los Spurs existe… es muy simple. Tuvimos durante diecinueve años a uno de los mejores jugadores de la historia. Era Tim Duncan. Pero la cosa con él no es solo que fuese el mejor durante aquellos años. Es que también era el mejor compañero. De acuerdo, quizás parezca un tópico decirlo. Pero no creo que la gente sea realmente consciente de hasta qué punto toda la cultura de nuestro equipo se apoyaba en que Tim fuese Tim. Es la verdad.

Un ejemplo. La gente siempre se pregunta por qué los jugadores que llegaban a San Antonio eran tan ‘entrenables’, cómo era posible que todos pareciesen adaptarse y dar su mejor nivel cuando llegaban a la franquicia. Como los nuevos chicos cuando llegaban parecían, como por arte de magia, transformar su ética de trabajo. Y siempre le cuento a la gente que no era magia. Les digo que se debía a un cuerpo técnico de élite, a preparadores también de élite. Les digo que obviamente se debía a tener a un entrenador único en Pop. Pero el aspecto que nos diferenciaba de verdad en todas las situaciones… era Tim. Era Tim, de verdad. Es así de simple.

Porque aquí está la clave de Tim Duncan. ¿Ha sido el mejor jugador de la historia? No lo sé, sé que es el mejor con el que haya jugado. Dejaré que los demás opinen desde ahí. Pero os diré una cosa, sin lugar a dudas Timmy ha sido, de entre los mejores jugadores, el más ‘entrenable’ de la historia.

Esa siempre fue nuestra arma secreta. Veías a este jugador de máximo nivel, miembro del Mejor Quinteto de la Liga cada año, MVP de las Finales, MVP… y ahí estaba en los entrenamientos, esforzándose como si todavía tuviera que ganarse un puesto en el equipo. Era surrealista. ¿Crees que era un jugador demasiado pasivo como para ser una estrella? Bueno, no estás valorando bien el nivel de Duncan. Porque él sabía la verdad. Porque lo que le hacía ser así, dejarse entrenar de esa forma… eso era su carisma. Era como si constantamente estuviese retando a todos los miembros del equipo. El mejor jugador de toda la Liga está dejando a un lado su ego por el bien del equipo.

Y esa era la clave, ¿sabes? Los tipos que llegaban, se daban una vuelta… y hacían lo que Tim hacía. Eso era la cultura de los Spurs”.

El maestro Popovich

“Es difícil explicar qué hace a Pop un líder especial. Por supuesto están todas las cosas que ya sabéis. Es un comunicador genial, muy inteligente leyendo el juego en ataque y en defensa, es un brillante motivador y un gran tipo. Pero creo que lo que verdaderamente le hace único son sus principios: la forma en la que los deja claros desde el inicio… y cómo los sigue desde entonces.

A veces esos principios van a tu favor. Cuando tuve mi segunda oportunidad, pre-Draft, aún pensando que lo desperdicié todo en la primera… fue Pop actuando según sus principios. Pensó que había visto un buen jugador en mí. Y punto. No le importó que hiciese una mala primera prueba, así que no iba a dejar que eso estuviera por delante de su instinto entonces: darme otra oportunidad y después escogerme en el Draft. Hizo lo mismo en mi año de novato. Me empezo a dar más y más minutos al final de los partidos, hasta el punto de que llegué a ser el segundo jugador en minutos del equipo, solo tras Timmy, en la eliminatoria ante los Lakers. Jugaba casi 40 por partido. Hizo lo mismo cuando, en torno a cinco años después, quiso dar luz verde a gestionar el ataque algo más a mi manera… hasta el punto de que en 2006 lideré al equipo en anotación… e incluso en 2007 gané el MVP de las Finales.

Otras veces tocaba la otra cara de la moneda, con los principios de Pop. A veces esos mismos no iban en tu favor. Me sucedió en los playoffs de 2003. Toda la temporada jugué de inicio, pero en las eliminatorias comencé a jugar algo peor… y dejé de jugar al final de los partidos. Me ocurrió también más tarde aquel verano cuando tras ayudar al equipo a ganar su segundo título (mi primero) con 21 años… en la agencia libre se hablaba de que estábamos detrás de Jason Kidd. Un jugador veterano… y base. Otro momento difícil de vivir siendo un jugador joven fueron las Finales de 2005, cuando buscando el anillo Pop decidió dar muchas de las responsabilidades que yo entonces tenía a Manu Ginobili.

¿Entiendes el sentido de esto?

Se trata de que todas esas experiencias, tanto las ‘buenas’ como las ‘malas’ te convierten en mejor jugador. Y en mejor persona. Y eso es lo que provoca Pop. Eso es lo que le hace especial. No son palabras vacías cuando te dice algo que te anima de verdad… tampoco son palabras vacías cuando te está criticando. Cuando te pone de titular, cuando te saca de suplente, cuando te da las llaves del ataque, cuando te las quita y se las da a otro… en todos esos momentos sigue siendo el mismo Popovich. Actuando siempre de la misma forma. Y ese principio que tiene es que todo lo que sucede lo hace por una razón. Por el bien de los Spurs.

¿Cómo no puedes respetar algo así? Y la verdad es que, con el tiempo, no solo lo respetas… también aprendes de ello”