Llegó a su fin la temporada de los Utah Jazz, y con ello terminó el octavo año de Ricky Rubio en la NBA. A sus 28 años Ricky se encuentra en un momento clave de su carrera, finalizando contrato en lo que debería ser su prime, su mejor momento.

A continuación analizamos las claves de su temporada y de su futuro.

La temporada 2018/19

Por cuarta temporada consecutiva Ricky Rubio ha firmado un porcentaje de lanzamiento real (estadística que aglutina lanzamientos de dos, de tres y tiros libres) del 52% o por encima. No es precisamente un gran dato, pues un lanzador decente suele rozar el 55%, pero siendo su principal punto débil es una señal de consistencia positiva, aunque su porcentaje en triples haya vuelto a caer a un 31.1% después del prometedor 35.2% de la temporada pasada.

En general la temporada de Ricky ha seguido la misma línea que la de los Jazz, yendo de menos a más. Su papel en el equipo se ha centrado un poco más en la creación de juego, aunque a nivel numérico sus dos temporadas en los Jazz apenas tienen leves diferencias. Rubio ha vuelto a ser importante en el esquema de Snyder, pero tanto el base como la franquicia tendrán que plantearse en unas semanas si se trata del mejor fit de cara al futuro.

Playoffs: en las manos de James Harden

Los Playoffs dejan una sensación extraña tanto con los Utah Jazz como con el mismo Ricky Rubio. Sus números han sido buenos, ha visto crecer su importancia en el juego y por lo general ha respondido bien, pero al mismo tiempo Ricky y los Jazz nunca dieron una verdadera sensación de peligro para los Houston Rockets, y posiblemente lo que quede más grabado en la memoria sobre esta serie sea el llamativo planteamiento defensivo de Snyder a la hora de defender a James Harden.

Así fue el plan defensivo de Utah sobre Harden. ¿Cuál fue el papel de Ricky Rubio? ¿Funcionó? 

Situación contractual

Este verano finaliza la extensión de contrato de casi $55 millones que Ricky Rubio firmó con los Minnesota Timberwolves en 2014. Aunque por aquel entonces podría haber optado por salir al mercado, al ser agente libre restringido no hubiera tenido la decisión final en su mano. En esta ocasión será agente libre sin restricciones, con lo cual podrá elegir libremente su futuro. 

Las cuentas claras: Diccionario de términos económicos de la NBA

No es un mal verano para ser agente libre. Este mes de julio terminan muchos de los contratos que se firmaron en 2015, un año en el que el límite salarial subió y se firmaron unas cuantas locuras (aunque el verano loco de verdad fue el de 2016, ya lo veremos el año que viene). A diferencia de los dos últimos veranos, este año volverá a fluir el dinero.

La parte negativa es que el puesto de base quizás sea el mejor cubierto en toda la NBA. Casi todas las franquicias tienen un base titular de su gusto, con lo cual es complicado encontrar un puesto abierto y en una franquicia con dinero. Los Phoenix Suns, por ejemplo, podrían ser un equipo interesado en un base, y si juegan bien sus cartas podrían contar con hasta $20 millones de espacio salarial antes de renovar a Kelly Oubre.

Si la opción principal fuese la de quedarse en Utah, y probablemente sea así, Ricky podría renovar sin problemas aunque sea superando el límite salarial, ya que cuenta con sus bird rights. Podrían llegar, si así lo quisieran, hasta su máximo: $32.7 millones. 

Obviamente, no hará falta llegar hasta esa cantidad. El salario de Ricky Rubio en su último año de contrato ha sido de $14.8 millones, y lo más realista es pensar que el nuevo acuerdo que firme comenzará en una cantidad muy similar a esa.

Fit futuro con los Utah Jazz

Antes adelantábamos esta cuestión porque aunque parezca que Ricky está contento en Utah y los Jazz están también satisfechos con su base, no todo es tan fácil. Desde el punto de vista de la franquicia es evidente que Utah no suele ser un gran destino para agentes libres, por lo cual tienden a cuidar bien a aquellos jugadores que encajan en su sistema y se sienten cómodos en su comunidad. Pero desde un punto de vista de necesidades de equipo también ha quedado bastante claro en estos Playoffs que los Jazz necesitan otro anotador que ayude en esa tarea a Donovan Mitchell. Y Ricky Rubio no es un anotador.

Mucho dependerá de lo agresivos que quieran ser los Jazz. Si rechazan la team option de Derrick Favors, algo que probablemente hagan por pura flexibilidad, se encontrarán con espacio salarial suficiente para firmar a un jugador por el máximo, sobrando algún que otro millón, incluso. Desde un punto de vista estratégico, este verano y el de 2020 serán muy importantes para los Utah Jazz, ya que en el de 2021 entraría ya en vigor una hipotética extensión de contrato de Donovan Mitchell, quien por ahora se encuentra en su contrato rookie, toda una ventaja de cara a cuadrar salarialmente alguna incorporación importante.

¿Serán los Utah Jazz atractivos para los agentes libres importantes gracias a Mitchell y Rudy Gobert? ¿O preferirán mantener el bloque con Ricky y Favors y apuntalarlo con una incorporación menor?