Steve Kerr, sobre Draymond Green, tras colocar el 3-0 ante Blazers:

“Ya no sé qué decir de Draymond. Fue como una bola de destrucción esta noche, que iba rompiendo todo en su camino. El ritmo que generó fue increíble. Parecía que nunca estaba cansado. Y sólo tuvo dos pérdidas. Tuvo grandes decisiones durante toda la noche. Fue uno de los mejores partidos que recuerdo de él”.

Está promediando 13,3 puntos (51,9% campo), 9,6 rebotes, 8 asistencias, 1,3 recuperaciones y 1,7 tapones en 37,3 minutos. Y su rating ofensivo (119,2) y defensivo (107,3) están generando un rating neto de 11,9.

Lo cierto es que además de los numeros Green es eso que no se contabiliza. El entrenador sabe que es el engranaje, el pegamento, el timón de un barco en el que es capitán sin serlo. El que anima y empuja cuando todos navegan en dirección contraria.

Anoche, en el tercer partido que puso el 3-0 ante los Blazers, terminó con 20 puntos, 13 rebotes y 12 asistencias, más 4 robos y un tapón en 38 en cancha. Los datos, según ESPN y NBA: 

  • Fue el 29° triple-doble de su carrera, y los Warriors han ganado 28 de esos partidos.
  • Fue su 7° triple-doble en Playoffs.
  • Fue el tercer triple-doble en esta temporada (tiene uno en cada serie), todos de visitante.

Y sí, Curry fue vital con sus 36 puntos y está haciendo una serie en finales brilllante (no ha bajado de los 36 puntos en los tres encuentros) pero Green es vertebral. Comenzó la remontada, como lo ha hecho muchas veces.

No Green… no Warriors.