Shaquille O’Neal y David Robinson. Dos de los pívots más dominantes de la NBA en la década de los 90 y que en el comienzo del siglo XXI fueron enemigos acérrimos sobre la pista. Dos personalidades opuestas y que chocaban en muchos aspectos en cuanto a su forma de relacionarse y actuar.

Robinson hizo esperar 2 años a los Spurs tras seleccionarlo con el número 1 en el draft del 87, ya que debía estar 5 años en la armada (llevaba 3) para graduarse. Shaq, ya en su año rookie, dejaba entrever la forma de ser que posteriormente le haría único.

El enfrentamiento entre ambos comenzó en el All-Star de 1994. Robinson y el resto de la Conferencia Oeste se motivaron especialmente en la defensa de O’Neal durante el encuentro, al que dejarían en 8 puntos, 2/12 en tiros de campo y 4/11 en tiros libres, la peor actuación en su carrera en un All-Star. Shaq prometió venganza: “Iré a por ellos, uno por uno“. Durante el resto de la temporada regular promedió 30.4 puntos incluyendo 32 puntos y 11 rebotes frente a los Spurs… aunque perdiendo el duelo con Robinson (36 puntos, 13 rebotes, 7 asistencias, 6 tapones, 3 robos y la victoria).

Ese sprint final parecía colocar a Shaq como el claro favorito para ser el máximo anotador de la temporada… algo que no terminaría pasando, provocando el momento cumbre de esa rivalidad. En el último encuentro de la temporada O’Neal llegaba con una ventaja casi insalvable de 32 puntos sobre Robinson, pero este anotó 71 puntos frente a los Clippers (la 3ª mejor marca de un jugador no llamado Wilt Chamberlain) en un encuentro sin nada en juego y en el que los Spurs solo buscaron al ‘Almirante’ en ataque.

Ellos (Spurs) jugaron cada jugada para él. Recibía marcajes triples y aún así seguía tratando de anotar. Jugando así yo también podría haber anotado 70“.

La rivalidad entre ambos estuvo apagada durante un tiempo hasta que Shaq fichó por los Lakers y ambos combatirían por el cetro de la Conferencia Oeste. Los Spurs – Lakers dejaron toda clase de momentos para la historia de la NBA como la canasta de Fisher a 0.4 de terminar el partido. Pero O’Neal fue un paso más allá cuando contó a sus compañeros y a la prensa algo que presuntamente le había ocurrido de niño con David Robinson:

Una vez le pedí un autógrafo (a Robinson). Escribió su nombre muy rápido y fue como ‘venga, lárgate’. Aquello me persiguió. Me dije a mí mismo, cuando te vea, voy a machacarte“.

Lo que Shaq no contó entonces y sí confesó años después es que aquella historia… era inventada. Incluso se terminó disculpando con Robinson. O’Neal dijo que lo hacía para jugar con ferocidad, para ser más duro. “Yo no le odiaba, pero necesitaba crear historias en mi cabeza para odiarle. Así que terminé contando una historia que no era verdad“.

Este vídeo de SB Nation resume todos sus enfrentamientos y su rivalidad.