El traspaso de Kristaps Porzingis ha vuelto a abrir el debate que en las últimas temporadas rodea constantemente a los New York Knicks. ¿Hacia dónde van? ¿Cuáles son sus planes? Ahora han vuelto a pulsar el botón de ‘reset’ después de unas temporadas en las que parecía que la reconstrucción podía ser real, pero que no terminaba de cuajar. Unos años en los que no han terminado de acertar con algunas decisiones, pero que les han permitido poder variar la estrategia y cambiar su plan, ante la posibilidad de bien perder a Porzingis o simplemente por no tener claro que fuese su pieza sobre la que edificar el futuro -o incluso que él quisiese serlo-.

En cualquier caso, la marcha de Porzingis abre nuevos escenarios y posibilidades para los Knicks que vamos a intentar explicar a continuación. ¿Hacia dónde van?

Knicks: Dos máximos en verano

Es la gran apuesta. Y puede ser un todo o nada. Los Knicks se van a plantar en el mercado de agentes libres con mucho dinero que ofrecer: se estima que tendrán unos 75 millones de dólares disponibles y la posibilidad de firmar hasta dos contratos máximos para intentar atraer dos megaestrellas, en un mercado en el que podrían estar jugadores como Kevin Durant, Kyrie Irving, Khris Middleton, Klay Thompson, Kawhi Leonard, Jimmy Butler, Kemba Walker, DeMarcus Cousins o Marc Gasol.

Es un mercado que puede ser muy interesante (podemos seguir sumando nombres de potenciales agentes libres: Vucevic, D’Angelo Russell, Ricky Rubio, Whiteside, Horford, Randle, Mirotic, Tobias Harris…) y es una buena oportunidad para los Knicks el llegar en esa disposición. Pero volvemos a un debate eterno. ¿Influye tanto el atractivo como mercado de los Knicks a la hora de convencer agentes libres? ¿Se arriesgarán esas estrellas a ir a un equipo que ahora mismo prácticamente es un solar como los Knicks? ¿O se pondrán dos de ellas de acuerdo para ir allí y levantar una franquicia tan mediática que anhela volver a la élite?

En cualquier caso, el movimiento de soltar a Porzingis tampoco parece una locura. Es posible que con espacio para una sola estrella hubiera sido más complicado conseguirla. Con espacio para dos, puede haber más opciones de que se pongan de acuerdo en ir a New York. Y si alcanzaban el compromiso con dos estrellas estando Porzingis hubieran tenido que buscar desesperadamente más espacio salarial, prácticamente regalando sus primeras rondas como única alternativa para conseguirlo. Ante esa tesitura, han decidido tener su propio espacio salarial… sin Porzingis.

Será un verano totalmente decisivo para los Knicks, ya que su futuro dependerá de que acierten o no con esos fichajes, bien porque convenzan a megaestrellas o bien porque no se equivoquen al ‘juntarlas’ o al elegir a quién ofrecen esa cantidad de dinero tan ingente. Si les sale mal, volverán a estar hipotecados un lustro.

La esperanza del draft

A todo lo que pueda traer el mercado hay que sumar que los Knicks poseen su primera ronda y será un top 5. Si tienen suerte, podríamos hablar de un número 1 (Zion Williamson?) o de alguno de sus compañeros en Duke (Cam Reddish o RJ Barrett). Más allá de eso, aparecen nombres como Ja Morant, Rui Hachimura, Nassir Little, Bol Bol o Keldon Johnson, pero el verdadero sueño húmedo de los Knicks sería tener a Zion Williamson.

Conoce más a Zion Williamson, el gran candidato al 1 del draft

No parece que sea el draft más poblado de talento de los últimos años, pero en cualquier caso los Knicks, si no hay movimientos, contarán con una elección muy alta… y con otro jugador con contrato de novato para los próximos años. A eso se suma que los Knicks cuentan con 5 primeras rondas para futuros drafts, lo que les permite tener activos con los que negociar en diferentes situaciones.

De momento, el plan parece pasar por ‘perder’ el mayor número de partidos posibles, aunque con las nuevas normas del sorteo del draft les basta con quedar entre los 3 peores de la liga, ya que esos tres equipos tendrán las mismas posibilidades de tener el número 1. Fíjense en el quinteto con el que salieron anoche: Kadeem Allen, Damyean Dotson, Kevin Knox, Noah Vonleh y Luke Kornet. De los recién llegados DeAndre Jordan y Wesley Matthews está por ver incluso que lleguen a vestir la camiseta de los Knicks en algún partido.

Un equipo prácticamente irreconocible (Photo by Brian Babineau/NBAE via Getty Images)

Pocos contratos tóxicos… por fin

La marcha de Porzingis también les ha permitido quitarse de encima los contratos de Tim Hardaway Jr. (17 millones este año, 18 y 19 los dos próximos) y de Courtney Lee. Todavía siguen pagando a gente como Joakim Noah, pero por fin se ve la luz cuando mirar el payroll de los Knicks.

Para el año que viene, Lance Thomas es el único jugador con contrato… sin que sea un contrato de novato y cobrará 7,5 millones, si no consiguen colocarlo antes. El resto son contratos pequeños, a la espera de ver qué pasa con Mudiay (opción de QO por 5,7 millones) y si intentan renovar a Vonleh, Hezonja o Kornet (la opción de que siga Enes Kanter, que también acaba contrato, parece más remota).

Jóvenes dudosos

En estos últimos movimientos los Knicks han incorporado a un joven más, Dennis Smith Jr., a una nómina de jóvenes talentos cuyo potencial no está claro. Un núcleo que forman Ntilikina, Kevin Knox y Mitchell Robinson, llegados en los últimos dos drafts, y que presentan casos muy distintos. Kevin Knox ha tenido ramalazos esta temporada de buen anotador de volumen, alternados con partidos con muy mala toma de decisiones y de lanzamientos. Pero hablamos de un jugador extremadamente joven, de 19 años, al que seguramente esperen en los Knicks.

En Dennis Smith Jr., de 21 años, también parece haber esperanzas. Es solo su segundo año en la liga y la explosión de Doncic le ha eclipsado en Dallas. Es habitual que los bases tarden más en ‘madurar’ y al menos será un plan B interesante si no llegase un base megaestrella en el mercado de agentes libres. La apuesta de Mitchell Robinson también parece a largo plazo: un pívot grande, intimidador, con solo 20 años y elegido en segunda ronda del draft. El caso de Ntilikina es más complicado.

Es de segundo año también, pero su evolución no está siendo muy esperanzadora (está calcando los números del primer año, 6 puntos por partido, 2 rebotes y 2 asistencias con muy malos porcentajes). Todavía tiene 20 años y fue un número 7 del draft, y para muchos mantiene el potencial de ser un buen defensor con su envergadura. De momento tiene contrato asegurado para el próximo año. Veremos si en los Knicks…

Mitchell Robinson y Kevin Knox (Photo by Patrick Smith/Getty Images)

Completan la nómina de jóvenes Damyean Dotson (segunda ronda en 2017, aunque ya con 24 años) y Allonzo Trier (es rookie pero tiene 23 y llegó a través de un two-way contract). Dos interesantes apuestas de los Knicks de bajo coste que pueden ser interesantes como complementos.

¿Y si todo sale mal?

Hay dos escenarios muy preocupantes para los Knicks de cara al futuro, aunque la situación en general es más positiva que en los últimos años. ¿Qué les podría pasar? Básicamente o bien que no consiguieran atraer a ningún agente libre verdaderamente determinante y acabasen sobrepagando a jugadores que no les hagan llegar a la élite, o bien que lleguen dos estrellas y no sea suficiente. Porque no haya una estructura sólida sobre la que edificar, ni en forma de jugadores de rol, o porque no encajen entre ellos como para dar un verdadero salto.

Sobre el papel, el mejor escenario sería la llegada de Kyrie Irving y Kevin Durant, más un novato estrella en el draft, pero a día de hoy, eso parece un tiro muy lejano. Si bajamos un escalón a otros agentes libres (Kemba, Cousins…) y no hay suerte o no aciertan en el draft, la apuesta puede ser insuficiente y quizá les condene a más años de mediocridad.